
La ciudad de Cumaná, capital del estado Sucre, cumple 16 días consecutivos sin suministro regular de agua potable por tuberías, una situación que ha obligado a miles de ciudadanos a buscar alternativas improvisadas para cubrir sus necesidades básicas mientras continúan los trabajos de reparación en el sistema hídrico proveniente del embalse del Turimiquire.
Durante estas dos semanas, los habitantes de la capital sucrense han tenido que recurrir a diversas estrategias para acceder al recurso. Una de las más comunes ha sido acudir al río Manzanares, donde diariamente decenas de personas se concentran para recolectar agua destinada a lavar ropa, limpiar sus hogares e incluso para el aseo personal.
Para muchos cumaneses, esta práctica se ha convertido en la única alternativa ante la ausencia del servicio por tuberías. Familias completas se trasladan hasta las riberas del río con envases, tobos, tanques y botellones para abastecerse y poder continuar con sus actividades cotidianas.
Incidentes en el río generan preocupación
El uso de estas aguas como alternativa también ha traído situaciones de riesgo. El pasado 7 de marzo se registró un incidente cuando un adolescente estuvo a punto de ahogarse mientras varias personas se encontraban en el lugar bañándose y recolectando el recurso hídrico.
Según testigos, la fuerte corriente del afluente sorprendió al joven, generando momentos de tensión entre los presentes hasta que logró ser auxiliado.
Ante este tipo de situaciones, ciudadanos también han optado por acudir al aliviadero de Puerto La Madera, como espacio de recreación. Sin embargo, el Director de Protección Civil (PC) en el estado Sucre, Edwards Vivas, expreso que prohibieron de manera terminante el baño en esa zona, advirtiendo que se trata de un área de alto riesgo para la población debido a la fuerza de la corriente y a las características del lugar.
Cisternas como medida de contingencia
Frente a la contingencia, la Gobernación del estado Sucre ha activado un plan de distribución de agua mediante camiones cisterna para abastecer a diferentes comunidades de la ciudad.
A esta iniciativa también se han sumado apoyos provenientes de otros municipios de la entidad, cuyos equipos han colaborado con el traslado de agua para atender a sectores afectados por la interrupción del servicio.
Sin embargo, residentes señalan que el suministro a través de cisternas no ha sido suficiente para cubrir la demanda total de la población. Debido a la magnitud de la emergencia y al número de comunidades afectadas, muchas zonas continúan esperando por el recurso o reciben cantidades limitadas que solo alcanzan para cubrir necesidades básicas.
Preocupación por la salud
En medio de la crisis, residentes han manifestado preocupación por el incremento de enfermedades gastrointestinales como diarreas y vómitos, que algunos atribuyen al consumo o contacto con agua de procedencia no tratada.
No obstante, la Fundación del Estado Sucre para la Salud (Fundasalud) emitió recientemente un comunicado en el que descartó un aumento significativo de estos casos en la ciudad, asegurando que los reportes atendidos corresponden a situaciones puntuales dentro de la atención médica habitual.
Mientras tanto, los habitantes de Cumaná continúan enfrentando una de las contingencias hídricas más complejas de los últimos años, a la espera de que se restablezca el servicio y se recupere la normalidad en la también llamada “Primogénita del Continente Americano“.
Cumaná / Lino Castañeda


