
En Guaca, municipio Bermúdez, principal puerto de descarga de la sardina que se produce en el estado Sucre, la prosperidad que genera la actividad económica por la extracción de la especie queda desmentida con el estado lastimoso de las calles inundadas de aguas servidas.
Desde siempre, el problema del saneamiento ambiental es un punto pendiente en la población, donde, además, se descargan especies como el jurel, la bonita y la anchoa.
Los vecinos, en lo inmediato piden la culminación de los trabajos de la estación de impulsión de aguas servidas, que se dañó hace unos dos años y cuya rehabilitación se inició con recursos de las consultas comunales.
Jugersy Rivas, vecina y dueña de una venta de repuestos para motos en la calle Principal, dijo que el problema de los derrames sigue sin pausa, pese a los trabajos, que según tiene entendido, están inconclusos.
“Dicen que la arreglaron, pero todavía no hemos visto funcionamiento ni nada. Se calmaron un poco las aguas, pero sigue el mal olor”.
Dijo que los malos olores siguen causando malestar y en su caso, se infectó con una neumonía que la sacó de servicio por dos meses. “Me afectó mucho porque estuve dos meses en cama” y agregó que el problema es general y causa daño en todo el pueblo.

Desconocimiento
Jean Luis López, quien vive frente a la estación de bombeo, explicó que en las casas siguen los problemas sanitarios, porque las aguas servidas no corren. “Para ir al baño hay que hacer un curso para que las aguas bajen”.
Reclamó una respuesta sincera de los dirigentes del consejo comunal, que no informa correctamente sobre lo que está pasando, pese a que en la instalación se hizo una inversión.
López dijo que la estación de bombeo sigue sin funcionar, pese a los trabajos que se realizaron en el lugar.
Declaró que no saben cuál es el problema, pese a que, supuestamente, la bomba está funcionando.

Sucre / Yumelys Díaz


