
Más de 10 años de vigencia tiene un enorme hueco que ocupa un canal de la avenida Guzmán Lander de Barcelona, específicamente en el tramo cercano a Puente Monagas, y que actualmente está cubierto tanto de vegetación como de basura.
Álvaro Narváez, vecino de la zona, dijo que el agujero -de aproximadamente un par de metros de profundidad- es una obra inconclusa cuyos responsables no han vuelto a aparecer. Recordó que en su momento se procedió a romper la carretera para sustituir un tubo de un colector caído, pero nunca se concretó.
El hombre aseguró que prácticamente se resignaron a convivir con ese problema, aunque admitió que le preocupa que en algún momento la estructura de su casa se debilite, pues el mencionado hueco está al borde de la misma. Agregó que en más de una oportunidad personas han caído allí, por lo que considera que no está demás que las autoridades evalúen terminar el trabajo para sellar la abertura.
Durante la visita del equipo de El Tiempo se pudo observar lo incómodo que se vuelve el tránsito vehicular en el tramo afectado de la avenida Guzmán Lander, pese a que es una zona con poca circulación. Y es que al tener un espacio estrecho deben pasar con cuidado, sobre todo si encuentran carros de frente.
Narváez comentó que una especie de muro de tierra que colocaron en sentido hacia Puente Monagas ha sido la salvación de varios motorizados, pues han estado cerca de caer en el enorme bache. Aun así, señaló que tanto personas en moto como a pie han caído, sobre todo por desconocimiento.
"Para terminar esa obra lo que hace falta es voluntad. Por lo que yo ví, eso es cuestión de conectar la tubería que le falta al colector y problema resuelto. Pero de momento no hemos visto intención", comentó.
El señor también afirmó que de ese caso, responsabilidad de la Hidrológica del Caribe (Hidrocaribe) tienen conocimiento múltiples entes e incluso lo reportaron a través de la VenApp, pero los esfuerzos han sido en vano.
"Cuando hay lluvia eso se llena de agua y ahí es cuando mayor temor nos da de que el suelo se afloje, pues la primera casa que iría para abajo sería la de nosotros", expresó Narváez, quien reside en la vivienda con su familia.
Finalmente dijo que ellos están a disposición de colaborar para que se termine el trabajo, tal como lo estuvieron anteriormente cuando también permitieron que abrieran un hueco en el terreno donde está su hogar, pues por allí pasa el colector. "El día que vengan nos tocará tumbar una pared y reabrir lo que hace tiempo sellamos, pero eso no es problema. El asunto está en que vengan", cerró.
Barcelona/ Javier A. Guaipo


