
Trabajadores del sector educativo, acompañados por profesionales de la salud y representantes de la educación superior en el estado Sucre, se sumaron este miércoles al paro nacional de 24 horas convocado para exigir reivindicaciones laborales y mejoras económicas ante la proximidad del período vacacional.
La movilización recorrió varias calles de la ciudad de Cumaná, municipio Sucre, y reunió a integrantes de distintos sindicatos y gremios, quienes expresaron su descontento por el deterioro del poder adquisitivo y la falta de avances en las discusiones contractuales con el Ejecutivo nacional.
Según los voceros gremiales, la jornada alcanzó un nivel de participación superior al 70 % en todo el territorio nacional, lo cual es un reflejo del malestar existente entre los trabajadores de la administración pública. Entre las principales exigencias planteadas durante la protesta destacó la solicitud de un ajuste del salario mínimo que se corresponda con lo establecido en el artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual establece que todo trabajador debe percibir una remuneración suficiente para cubrir las necesidades básicas propias y de su familia.
Asimismo, los manifestantes rechazaron la política de bonificaciones implementada en los últimos años, argumentando que estos pagos no generan incidencia en beneficios laborales como prestaciones sociales, primas profesionales, antigüedad y aguinaldos.
Representantes del magisterio señalaron que la ausencia de incrementos salariales reales ha profundizado la crisis del sector, afectando tanto a docentes activos como a jubilados.
Por su parte, trabajadores del área de la salud denunciaron el incumplimiento y la paralización de diversas cláusulas contempladas en las convenciones colectivas vigentes, por lo que exigieron la reactivación de las mesas de diálogo y el respeto a los acuerdos alcanzados previamente.
Durante la actividad, voceros de las universidades y del sistema público de salud insistieron en que cualquier ajuste económico debe incluir de manera equitativa a jubilados y pensionados, quienes aseguran ser uno de los grupos más afectados por la pérdida del valor adquisitivo de sus ingresos.
Los gremios advirtieron que continuarán desarrollando acciones de protesta pacífica hasta obtener respuestas concretas a sus demandas, orientadas a garantizar condiciones laborales dignas y una mejora sustancial en la calidad de vida de los trabajadores venezolanos.
Cumaná / Lino Castañeda


