
Luego de ser juramentado como presidente para el primer periodo de sesiones de la nueva Asamblea Nacional (AN), el diputado Jorge Rodríguez, hizo un llamado a la “unidad nacional” en el marco de la crisis política generada por la captura y traslado fuera del país de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, la madrugada del 3 de enero por parte de efectivos militares de Estados Unidos.
Desde el Palacio Federal Legislativo, Rodríguez afirmó que a partir de este momento su objetivo sería “recurrir a todos los procedimientos, y usar todas las tribunas y espacios para lograr traer de vuelta” al país a la pareja presidencial.
“Estas son horas en las que llamamos a todas y a todos a la unidad nacional (…) al respeto de la vida y de la venezolanidad (…) Pensamos diferentes algunos de nosotros, pero somos garantes de la voluntad de todo este pueblo de 30 millones de habitantes”, señaló Rodríguez este 5 de enero.
En tono predominantemente conciliador, el jefe del Poder Legislativo puntualizó que a pesar del “obstáculo” que significa la detención de Maduro “los esfuerzos” del chavismo para que “la patria crezca y prospere” no deben detenerse.
“Somos garantes de la prosperidad que debemos construir entre todas y todos (…) aunque pensamos diferente”.
Indicó que mientras se busca lograr el regreso de la primera dama al país “en su curul (se pondrá) una flor roja que recuerde de forma permanente que estamos en deuda con ella”.
Dirigiéndose a los diputados de oposición, Rodríguez advirtió que este era el momento de una confrontación “con respeto”, del “encuentro” de todos y de “arrimar el hombro”.
“Cuenten con el respeto, la decencia y la dignidad de la Junta Directiva de la AN y de la mayoría de la bancada de la patria. Y si en algún momento sienten que no se está cumpliendo con estas palabras con las que me estoy comprometiendo aquí frente al pueblo de Venezuela, no duden en hacérnoslas llegar y de inmediato tomaremos los correctivos”, sentenció.
Agregó que cualquier acción contra Venezuela orquestada desde otro país “siempre será peor”.
“Las bombas no caen sólo sobre las cabezas de los chavistas (…) Si un venezolano muere por la acción de la violencia extranjera, es el llanto de la madre de ese venezolano el que nos une”, agregó.
“Pedimos disculpas”
El presidente de la Asamblea hizo una suerte de mea culpa y advirtió que, si el chavismo había “fallado en el ejercicio de sus funciones, pedimos disculpas”.
“Seguramente habremos fallado en aspectos donde no debimos haber fallado, pero nos comprometemos a estar atentos de nuestros errores y a corregir el rumbo en lo que sea necesario. Nos comprometemos a buscar más a nuestro pueblo, nos comprometemos a identificarnos con su dolor, con su expectativa, con su esperanza, nos comprometemos a callarnos la boca para escucharlos más, para escuchar el llanto de la madre, pero también (…) el clamor de nuestros trabajadores y de nuestras trabajadoras, para saber qué es lo que está pensando nuestra juventud”.
Acotó que el llamado al diálogo con los representantes de la oposición que a partir de este lunes y por un lapso de cinco años harán vida en el parlamento, “no es un signo de debilidad sino de grandeza”.
“No desdeñemos la oportunidad de juntos construir propuestas políticas, sociales, económicas, humanas. No desdeñemos la posibilidad que por muy diferente que pensemos, que por muy distintos que seamos, podamos encontrarnos para los días por venir más unidos, o sea más fuertes, más claros en nuestro pensamiento, o sea más audaces”.
Rodríguez indicó que, aunque la AN es el gran espacio para el diálogo y el debate, también hay un pueblo que “exige ser escuchado”.
“No dejemos (el debate) en las paredes de este hemiciclo. Insistamos en que podemos llegar a acuerdos sobre elementos fundamentales de la vida de la República”, subrayó.
Caracas / Rodolfo Baptista


