
La redoma de Molorca, ubicada donde se conectan las avenidas Argimiro Gabaldón (antigua Vía Alterna) y la Intercomunal Jorge Rodríguez, se ha convertido en zona de riesgo producto del recurrente vuelco de camiones de carga pesada y gandolas. A pesar de eso, las personas insisten en cruzar por el lugar sin hacer uso de las pasarelas.
El accidente más reciente en ese lugar ocurrió el 19 de mayo, cuando el chofer de una gandola que transportaba chatarra perdió el control.
El equipo de El Tiempo consultó a algunas personas que transitaban por el sitio y señalaron que la causa por la cual evaden los viaductos peatonales es por el mal estado en que se encuentran y por la inseguridad.
Mirianny Díaz, quien andaba con dos niños, expresó que prefiere cruzar la vía como todos los demás, pues teme hacerlo por las pasarelas debido a la soledad que facilita un posible robo.
“Uno no sabe quién le puede salir mientras trata de cruzar por ahí. Esta zona es famosa por los accidentes de tránsito, pero también por la delincuencia que no descansa”, refirió.
Contó que, hace casi tres años, su hermano fue víctima del hampa cuando pasaba por el lugar a pleno mediodía.
Deterioro
Gleidis Moya hizo énfasis en que uno de los soportes de la estructura está desprendido del suelo y eso le da temor. Aunado a ello, los hierros se ven oxidados.
“Todas las pasarelas de la zona norte están graves. La que está cerca del hospital Las Garzas se está deshaciendo y nadie le ha metido el ojo”, manifestó.
El señor Alberto Carvajal, de 60 años de edad, manifestó que dejó de transitar por las pasarelas para no percibir los malos olores de excrementos y orina. Considera que esos viaductos solo han quedado de baños públicos.
Los ciudadanos coincidieron en que se debe hacer mantenimiento a las pasarelas para que las personas puedan usarlas tranquilamente, sin temor a sufrir algún accidente.
Barcelona / Milena Pérez


