
La Fundación del Estado Sucre para la Salud (Fundasalud) aseguró que no se ha registrado un incremento significativo de enfermedades gastrointestinales en la ciudad de Cumaná, pese a las preocupaciones surgidas en medio de la contingencia por la falta de agua potable.
A través de un pronunciamiento emitido este lunes 9 de marzo, el organismo indicó que los reportes atendidos hasta ahora corresponden a casos puntuales que forman parte de la atención médica habitual en algunas comunidades y que han sido tratados de manera oportuna por el personal sanitario.
El ente explicó que se mantiene un monitoreo permanente de la situación epidemiológica en la capital sucrense, con el fin de garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad que pudiera presentarse.
La institución exhortó a la población a acudir de inmediato a los centros de salud en caso de presentar síntomas como diarrea, vómitos o dolor abdominal, para recibir la atención médica correspondiente.
“En cada centro de salud van a ser bien atendidos y están los medicamentos disponibles para cada paciente que así lo amerite”, indicó el organismo en su comunicado oficial.
Ciudadanos reportan síntomas
Sin embargo, habitantes de distintos sectores de Cumaná, municipio Sucre, aseguran que la realidad en las comunidades difiere de la versión ofrecida por las autoridades sanitarias.
Vecinos afirman que en los últimos días han observado un aumento de personas con vómitos, diarreas y otros malestares estomacales, los cuales atribuyen al consumo de agua contaminada y a las múltiples alternativas improvisadas que han tenido que emplear para abastecerse del recurso.
“Eso que dicen no es verdad. Aquí en la comunidad hay varios vecinos con vómitos y diarrea desde que estamos usando agua del río o de cisternas”, aseguró Mariana Figuera, residente del sector La Llanada.
Otro ciudadano, Darwin Espinoza, afirmó que en su entorno familiar ya se han presentado varios casos de malestares estomacales.
“Mi hijo y mi mamá han tenido diarrea estos días. Nosotros creemos que es por el agua, porque hemos tenido que buscar en distintos lados y no sabemos realmente qué tan limpia está”, comentó.
Ante la ausencia del servicio por tuberías, muchos ciudadanos han recurrido a fuentes naturales como el río Manzanares para bañarse, lavar ropa o recolectar agua para uso doméstico, una práctica que especialistas han advertido podría representar riesgos sanitarios debido a la falta de tratamiento del líquido.
Además, en varias comunidades las familias han tenido que almacenar agua en recipientes improvisados o utilizar agua proveniente de camiones cisterna y otras fuentes no tratadas, lo que incrementa la preocupación por posibles afectaciones a la salud, especialmente en niños y adultos mayores.
Mientras persiste la crisis hídrica en la primogénita, los ciudadanos insisten en la necesidad de reforzar los controles sanitarios y garantizar el acceso a agua potable segura para evitar la propagación de enfermedades.
Cumaná / Lino Castañeda


