
El politólogo Pedro Pablo Fernández expuso en Pampatar, municipio Maneiro del estado Nueva Esparta, su visión sobre las posibilidades económicas del país frente al panorama energético mundial.
Durante su intervención, organizada por el Grupo Guayacán y la Universidad de Margarita, destacó que el gran reto de Venezuela consiste en gestionar de forma eficiente la llegada de nuevos capitales para no repetir los esquemas del pasado que resultaron insatisfactorios.
Para el especialista es indispensable cambiar la percepción del país y entender que contar con recursos naturales no es equivalente a poseer riqueza.
Subrayó la urgencia de transitar hacia un modelo productivo que promueva la participación del sector privado, con el propósito de transformar todo ese potencial en empleos estables y mejoras concretas en las finanzas de los hogares.
El análisis de Fernández señala que la inestabilidad en Europa y Medio Oriente ha vuelto a colocar el crudo venezolano en las prioridades de consumo de Occidente. No obstante, para concretar ese interés en proyectos reales se requiere solventar los problemas en la infraestructura básica, empezando por la estabilización del sistema eléctrico nacional.
El especialista considera indispensable ofrecer garantías claras a los inversionistas mediante la reestructuración del sistema de justicia y la realización de procesos electorales transparentes.
A su juicio, una base institucional sólida dará paso a un crecimiento económico destacado en la región, impulsado inicialmente por sectores como la banca y la construcción.
Fernández instó a un cambio cultural que evite tropezar con las fallas históricas de la gestión pública.
A su juicio, la meta de este planteamiento es estructurar un entorno estable donde la inversión privada y el crédito financiero operen como los motores principales de la recuperación productiva.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


