
Exiliados venezolanos alertaron este miércoles de la próxima deportación de Estados Unidos a México del teniente Germán Rodolfo Varela, disidente militar del fallecido presidente de Venezuela (1999-2013) Hugo Chávez y acusado por el chavismo de terrorismo.
Los Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), con sede en Miami, denunciaron en un pronunciamiento "el traslado arbitrario y extremadamente peligroso" de Varela al Fort Bliss en El Paso, Texas, donde en lo que va del año han muerto dos migrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
"Las autoridades migratorias pretenden deportarlo a un tercer país como México, lo que podría derivar en un 'refoulement' (devolución) en cadena hacia Venezuela, donde enfrenta persecución mortal por su historial como disidente militar", advirtió la organización.
La asociación recordó que el teniente, detenido en noviembre en Estados Unidos, huyó de Venezuela hace más de dos décadas "tras denunciar públicamente en uniforme el régimen de Hugo Chávez" durante las protestas de Plaza Altamira en 2002.
En estas manifestaciones, Varela formó parte, en octubre de 2002, de un grupo inicial de 14 militares que se pronunciaron contra Chávez al declararse en "desobediencia ilegítima" frente al entonces mandatario, quien en abril de ese mismo año había sufrido un golpe de Estado que lo apartó del poder durante tres días.
Las autoridades del chavismo lo acusaron en 2003 de terrorismo por su presunta participación en colocar bombas en la Embajada de España y el Consulado de Colombia en Caracas.
Desde 2005 un juez estadounidense le concedió protección definitiva bajo la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura (CAT).
Veppex consideró que el proceso migratorio es un "precedente alarmante para miles de venezolanos protegidos" en Estados Unidos, al apuntar que "Varela ha cumplido fielmente todas sus obligaciones migratorias", ha formado una familia con tres hijos y "ha contribuido positivamente a la sociedad estadounidense".
La agrupación también alertó de las "condiciones inhumanas y abusos graves en el centro" migratorio de Fort Bliss, donde el 14 de enero murió un migrante nicaragüense, Víctor Manuel Díaz, y el 3 de enero falleció un migrante cubano, Geraldo Lunas Campos, entre acusaciones de negligencia.
En este contexto, la organización pidió al Gobierno estadounidense, al Congreso y a organizaciones civiles que "intervengan de inmediato y eviten una tragedia irreparable".
"No permitiremos que la persecución política venezolana se extienda a territorio estadounidense mediante detenciones y deportaciones encubiertas", manifestó.
El caso ilustra las restricciones migratorias a los venezolanos impuestas por el presidente estadounidense, Donald Trump, pese a su combate al gobierno de Nicolás Maduro, capturado el 3 de enero en una operación militar de Estados Unidos en Caracas.
La Administración Trump ha ordenado eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) que protegía a los venezolanos de la deportación, ha restringido los viajes desde Venezuela, ha detenido las visas de inmigrantes de venezolanos y ha suspendido sus trámites de tarjetas de residente o 'green cards'.
Ciudad de México / EFE


