
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió este domingo el diálogo propuesto por su Administración como una forma de resolver las "divergencias" y "conflictos internos", y rechazó las "órdenes" que aseguró venían de Washington sobre políticos en su país.
"Por eso es importante que abramos los espacios para la divergencia democrática, pero que sea la política con P mayúscula y con V de Venezuela. Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela, que sea la política venezolana quien resuelva nuestras divergencias y nuestros conflictos internos", declaró la funcionaria en un acto con trabajadores petroleros en la ciudad de Puerto La Cruz.
En el acto, trasmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez afirmó que es "bienvenida la discusión con respeto" con las personas que "piensen distinto", pero agregó que "quienes busquen el daño y el mal" deben ser "rechazados y separados de la vida nacional".
"Quienes se atrevieron a ir a los Estados Unidos a dar las gracias por el bombardeo contra nuestro pueblo no merecen la dignidad de este país ni su gentilicio", subrayó sin mencionar nombres.
La mandataria encargada recordó que el viernes propuso la convocatoria a un "verdadero diálogo", una iniciativa que -según dijo ese día- debe incluir tanto a sectores políticos "coincidentes" como "divergentes" y encomendó esta tarea a su hermano y presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
También pidió entonces que ese diálogo tenga "resultados concretos, inmediatos", que sea venezolano y que "no se impongan -subrayó- más las órdenes externas, ni desde Washington, ni desde Bogotá ni desde Madrid".
Caracas / EFE


