
El Estado de Conmoción Externa que se decretó luego de los ataques a Caracas, Aragua, La Guaira y partes de Miranda, por parte de fuerzas militares norteamericanas, no alcanza para describir la sorpresa y el miedo que sintieron muchos venezolanos cuando comenzaron a rodar por plataformas digitales lo que estaba ocurriendo.
En Carúpano, municipio Bermúdez del estado Sucre, no fue la excepción y sus habitantes despertaron con el eco de las informaciones de explosiones, la angustia por los familiares y amigos, pero sobre todo con la gran sorpresa de ver la capital del país atacada por una potencia extranjera.
Ya con el amanecer, se verificó que el transporte público no trabajó en las primeras horas de la mañana y sólo se pudieron apreciar pocas unidades en la calle. Ya avanzado el día se sumaron autobuses a las distintas líneas para movilizar, sobre todo, a quienes salieron al centro de la ciudad para abastecerse de alimentos.
La situación general, de tensa calma, se extendió a las estaciones de servicios, donde se empezaron a hacer largas colas de vehículos para surtir combustible. Estaban operativas El Yunque, Bermúdez, Bello Monte y Playa Grande. Las estaciones subsidiadas permanecieron cerradas, aunque al municipio entraron camiones cisternas con carburante.
Extraoficialmente, se informó sobre la activación del dispositivo de seguridad para mantener la calma y evitar acciones fuera de lo normal y garantizar suministros de gasolina y alimentos.
Pasadas las 10 de la mañana, la gente comenzó a salir en mayor cantidad a las principales calles del centro de la ciudad, custodiadas en cada esquina por piquetes de policías estadales.
Karla Ortiz, habitante del Centro, señaló que salió a surtirse de algunos enseres y víveres, porque la situación la agarró sin abastecimiento. “Sobre todo me interesa llevar harinas y arroz, porque lo demás lo tenemos”.
Pasadas las 11 de la mañana, se normalizó la actividad comercial en la calle Juncal, donde se concentra los supermercados y establecimientos asiáticos. Dentro de los comercios había colas para pagar y muchos compradores adquirían productos de primera necesidad, como Carmen Nieto, habitante de Guayacán, quien compraba embutidos y huevos.
“Hay que comprar lo que rinda porque no se sabe hasta cuándo es esto y si van a volver a atacar”, dijo al reconocer que hay mucho temor por lo que pasó.
En el centro funcionaban con normalidad carnicerías y panaderías y había buena circulación de vehículos. Solo en el supermercado Los Roques había control de acceso para entrar y estaban limitando la venta de algunos artículos, como la margarina. Los compradores solo podían adquirir dos.
Sin embargo, en un comunicado oficial se informó sobre la suspensión del grito del carnaval, programado para este domingo 4 de enero.
El alcalde de la ciudad, Julio Rodríguez, se reunió en el parque Los Molinos con un grupo de motorizados y personal de alcaldía, al abordarlo sobre la situación, señaló que no podía declarar y esperaban instrucciones de los altos cargos políticos del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).
El jefe local convocó a las 10 de la mañana a la plaza Bolívar de Carúpano, donde comenzaron a llegar los partidarios del chavismo desde esa hora.
Grupos de militantes comenzaron a llegar al sitio, tras la convocatoria. Muchos manifestaban que estaban dispuestos a la lucha y estaban a la espera de instrucciones.
En horas de la tarde la Dirección de Seguridad Ciudadana y la Superintendencia de Administración Tributaria (Sumat) de Bermúdez, emitieron un comunicado en el cual exhortaron al sector comercial a trabajar con normalidad.
Sucre/ Corresponsalía Carúpano


