Carúpano, en el estado Sucre, vivió tres días de carnaval a tope de gente en las calles y con el entusiasmo que ya es costumbre, tanto de propios como de visitantes.
Tres días de desfile por el llamado Carnavalódromo Juncal, con el paso de bandas show, unas cinco, comparsas y carrozas, marcaron las dos jornadas carnestolendas.

Este año, el director de la Banda Espectacular Gran Mariscal de Ayacucho, Domingo García, es el homenajeado de la edición 61, una tradición que se ha afianzado con el paso del tiempo, y con el desfile de la soberana Magdielys Rondón, se alzan como parte de la tradición de una fiesta que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
No faltan los espectadores que no se pierden el paso de la caravana que año a año muestra el esfuerzo de artesanos, reinas, escuelas, comunidades y empresas, que se unen para levantar en alto el estandarte de carnaval del pueblo.
Carlos Martínez era uno de esos infaltables de la calle Juncal, proveniente de Maturín, tenía unos tres años sin venir y manifestó que se vino a Carúpano atraído por los aires de una fiesta con muchas opciones. “Siempre venía con la familia, pero la situación de la Troncal 10 nos comenzó a asustar y preferimos buscar otras opciones. Pero este año volvimos y nos gusta todo lo que hemos visto. El desfile ha sido espectacular”.
Luisa Sayago, visitante de Maracay, dijo que es la primera vez que viene y que está muy contenta con el trato y los espectáculos a los que ha asistido. “Sin duda, lo mejor es el show de Avatar, porque no es una simple carroza, es un espectáculo”.

Pedro Ruiz, visitante de la zona de Paria, invitó a que asistan a la fiesta y se lleven un grato recuerdo. “La gente viene y disfruta porque si hay mucho que ver y disfrutar”.
Sin duda este año la colaboración de la empresa privada, a través de la Cámara de Comercio, Chocolates Yeih y Fundación Prosperi con los realizadores de carrozas Carnival Films, rindió frutos, a través del montaje de Avatar, una recreación de la película de James Cameron, que muestra un micro mundo de Pandora, el lugar donde transcurre la historia.
Con un sonido impecable, y dos carrozas que muestran el árbol de la vida y a los humanos invasores con sus máquinas de guerra, Avatar trata de llevar un mensaje de conservación y de exaltación de los productos autóctonos, en este caso el cacao.

Su desfile por la calle Juncal, dejó satisfechos a quienes esperaron por horas para ver aparecer los carros que arrastraban las fantasías.
Luis Sánchez, habitante de Canchunchú, señaló que el montaje es un avance. “Ya lo hicieron con los piratas del Caribe y ahora este año con Avatar. Lo que pedimos los que venimos con nuestras familias cada año, es que se animen el resto de instituciones y empresarios a hacer algo similar para que gane el carnaval de Carúpano”.
Jorge Thielen, director de la Fundación Prosperi, señaló que con Avatar buscan mostrar el “árbol de la vida”, con una historia de fantasía, “que lleva un mensaje de concienciación sobre la Serranía La Cerbatana, nuestro pulmón vegetal”.
Agregó que para la institución, el Carnaval es una herramienta para dignificar el sano entretenimiento y fortalecer la cohesión social a través del arte y el deporte.

Desde la perspectiva gremial, la Cámara de Comercio e Industria de Carúpano subrayó que el Carnaval debe ser gestionado con una visión empresarial profesional para maximizar su impacto en hoteles, restaurantes y comercios locales.
La directora ejecutiva del ente gremial, Jennys Rodríguez, expresó que el Carnaval de Carúpano no es solo un activo cultural; es un motor económico estratégico que proyecta a Paria al mundo, por lo que pidió al sector privado invertir en infraestructura y servicios que eleven la competitividad de la región como destino turístico nacional e internacional, bajo esquemas de alianzas público-privadas.

Este lunes se realizó la presentación de la miniteca Infinity, en el Parque Recreacional Rafael Montaño y la tradicional noche de brujas. Para el martes, el cierre de fiesta está pautado con un festival de fuegos artificiales, desde el mirador del cerro El Vigía.
Sucre/ Corresponsalía Carúpano


