
El biólogo marino Alfredo Tatá recomendó a las autoridades del municipio Bermúdez, en el estado Sucre, poner en ejecución proyectos a mediano plazo que contribuyan al saneamiento real de la laguna de Copey, una albúfera con un rico ecosistema marino y reservorio de aves, que es el asiento de un ambicioso proyecto turístico-recreativo, pese a que está contaminada con coliformes fecales, debido a la deposición de aguas servidas en la misma.
El experto considera que lo más importante es concienciar a la ciudadanía sobre la importancia del manglar, que está en riesgo de desaparecer totalmente gracias a la mano humana, sin considerar la complejidad de este ecosistema y su importancia para la vida que alberga.
Explicó que la zona era una salina que se llenaba con agua de mar y permitía el paso a especies como sábalos, lisas y lebranches, que desovaban allí. “Las albuferas (Copey y Playa Grande) tenían una vida saludable. Ahora están gravemente enfermas. Principalmente, por la desaparición del ecosistema de manglar”.
Además, son, tanto Copey como Playa Grande, lagunas de toque para aves migratorias como los flamingos, y asiento de locales como las corocoras, cormoranes, alcatraces, entre otras.
Reseñó la existencia en la zona de la Abisinia germinalis y la Risofora manglis, dos especies específicas del ecosistema, que han ido despareciendo, amenazadas por otras como el Nin, con elementos tóxicos, que en vez de colaborar con los microorganismos que se criaban en las raíces de los mangles, lo que hicieron fue causarle daños.
Propuesta
Recomendó reabrir el canal de Copacabana y con ello la oxigenación de las formaciones de mangles, así como la creación de un vivero que permita la recuperación del manglar y a partir de allí, “si puede coexistir el progreso con el sistema natural es perfecto. Si se consideró hacer un parque recreativo allí, sin ver la importancia del ecosistema manglar, cada quien con su conciencia”.
Dijo que se pudieran construir unos miradores de avifauna y zonas de investigación, especialmente para los liceos de Carúpano, que no tienen donde hacer proyectos. “Esas lagunas se pudieran prestar para hacer investigación de todo tipo”.
No niega la posibilidad de un proyecto recreativo, pero no pueden ser a corto plazo, ni para el beneficio de unos pocos. “La laguna es un patrimonio natural y beneficiosa para todos”.
Como un dato importante, señaló que el ecosistema de mangle absorbe 10 veces más carbono que el bosque terrestre. En cuanto a las babas, dijo que se trata de una especie que ya se integró en el ecosistema.
Advirtió que la laguna está en “muerte lenta”, porque lo importante es el mangle y éste se encuentra moribundo.
Sucre / Yumelys Díaz


