
En un firme pronunciamiento dirigido a la nación, Edmundo González Urrutia reafirmó su compromiso con los resultados de los comicios del pasado 28 de julio de 2024, asegurando de forma categórica que el mandato de cambio expresado por los ciudadanos es real, está plenamente documentado en las actas y que ningún fraude, amenaza o presión podrá borrarlo de la historia.
El dirigente político enfatizó que a la fecha se considera el último presidente electo de Venezuela y asumió la obligación histórica de proteger el deseo de libertad de los venezolanos, aclarando que actúa como un custodio y no como el dueño de la voluntad popular.
Para concretar este avance, González Urrutia señaló que el camino indispensable consiste en la construcción de condiciones para celebrar unas nuevas elecciones presidenciales que sirvan como instrumento para la reinstitucionalización y la estabilidad del país.
Sin embargo, aclaró que un proceso verdaderamente democrático requiere de garantías estrictas que incluyen árbitros independientes, un registro electoral real, observación nacional e internacional, pluralismo político y acceso a medios independientes.
Además, enfatizó que existen condiciones previas e innegociables como la libertad de los presos políticos, el fin de la persecución y el respeto a la independencia de los poderes judicial y electoral.
Por último, el líder político disipó cualquier rumor de división al destacar la solidez de la coalición opositora, haciendo referencia al reciente encuentro en Panamá entre María Corina Machado y las fuerzas democráticas para unificar una sola hoja de ruta hacia la libertad.
González Urrutia concluyó su mensaje con una promesa de resistencia firme y pacífica, asegurando que mientras tenga voz defenderá el derecho del pueblo a la paz y a la democracia, actuando siempre sin odio y sin violencia, pero sin rendirse.
Lara / El Impulso


