
La Cámara de Turismo de Nueva Esparta informó, desde su sede en el municipio Maneiro, sobre la reprogramación de los vuelos de varias aerolíneas desde y hacia la isla de Margarita.
Esta medida busca solventar la contingencia que vive el país tras el doble terremoto del pasado 24 de junio. La prioridad de las empresas aéreas es atender a los pasajeros que tenían boletos pendientes de los días anteriores, mientras que el transporte marítimo mantiene sus itinerarios con total normalidad.
En medio de esta situación, el Aeropuerto Internacional del Caribe Santiago Mariño recibió el primer vuelo directo de la aerolínea Wingo procedente de Bogotá. El avión aterrizó la madrugada del domingo tras un trayecto que se desarrolló de forma regular desde la capital colombiana.
Esta nueva conexión representa un avance importante para el turismo internacional de la región insular, el cual se planificó desde hace varios meses.
La tarifa de los boletos para esta ruta aérea se ubican a partir de los 498 dólares por el viaje de ida y vuelta. Esta base económica estará disponible durante la temporada que se mantendrá activa hasta el próximo 12 de julio.
Los vuelos operarán con una frecuencia de una vez por semana, de manera que las salidas desde Bogotá serán los sábados y los retornos desde la isla se realizarán los domingos.
Para cumplir con estos traslados, la empresa utiliza aviones Boeing 737 con capacidad para 186 pasajeros.
La incorporación de estas aeronaves ofrece un alivio a la conectividad del estado Nueva Esparta, la cual se ha visto afectada recientemente por una notable disminución de las operaciones comerciales habituales en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía.
Aunque la terminal de Margarita no presenta daños estructurales por los recientes sismos, la realidad operativa refleja una reducción en el movimiento aéreo. En un día domingo normal la planificación superaba los sesenta vuelos diarios, pero en la actualidad la cifra se sitúa por debajo de las diez operaciones en toda la jornada.
Las autoridades esperan que la programación regular se recupere de forma progresiva.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


