
El Circuit de Barcelona-Catalunya vivió este domingo una de sus jornadas más dramáticas tras el espeluznante accidente múltiple protagonizado por el piloto español Álex Márquez durante el Gran Premio (GP) de Cataluña, válida para el Campeonato Mundial de MotoGP.
Las agencias EFE y AP, junto a los principales medios digitales españoles, informaron de la gravedad del incidente, que obligó a desplegar la bandera roja en el ecuador de la prueba que se realizó en Montmeló.
El siniestro ocurrió en la vuelta 12, cuando el menor de los hermanos Márquez, que venía de ganar la carrera Sprint del sábado, peleaba en las posiciones de vanguardia. La KTM de Pedro Acosta sufrió una repentina pérdida de potencia debido a un fallo eléctrico en plena recta de entrada a la curva 10. Al no tener tiempo para esquivarlo, la Ducati de Álex Márquez impactó violentamente contra la parte trasera de la moto del murciano.
El choque provocó que el piloto de Cervera saliera despedido por los aires a casi 300 km/h, mientras su montura quedaba prácticamente desintegrada en mitad de la pista, esparciendo restos que provocaron también la caída de Fabio Di Giannantonio. Márquez quedó tendido sobre la grava muy cerca de los muros de protección y tuvo que ser evacuado de urgencia en ambulancia.
Tras el enorme susto, el equipo Gresini Racing emitió el parte médico oficial: el piloto sufrió una fractura en la clavícula derecha y una fractura marginal en la vértebra cervical C7.
A pesar de la violencia del impacto, se confirmó que Márquez no perdió el conocimiento y se encuentra fuera de peligro. Desde el Hospital General de Catalunya, donde fue programado para pasar por quirófano por la noche, el propio Álex envió un mensaje de calma en sus redes sociales: "¡Todo controlado! Podría haber terminado de manera muy fea".
Barcelona / Redacción Web


