
A la espera de la aprobación en segunda y última discusión de la Ley de Amnistía por parte de la Asamblea Nacional (AN), los familiares y allegados de los presos políticos no bajan la guardia y mantienen las acciones de protesta y pernocta en las cercanías de los distintos penales del país.
Desde el 8 de enero cuando el presidente del parlamento, Jorge Rodríguez, prometió la liberación de un “número importante” de detenidos, la Organización No Gubernamental (ONG) Foro Penal ha verificado 383 excarcelaciones, pero aún queda pendiente que se otorgue el beneficio a más de 600 ciudadanos que se encuentran presos.
Este fin de semana se realizaron actividades de calle frente al Centro de Control y Resguardo del Detenido de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) conocido como la Zona 7 de Boleíta; en El Rodeo I (Miranda) y El Helicoide (sede de El Sebin), en las cercanías de la avenida Victoria.
La mañana de este sábado, familiares de los presos políticos y representantes de la sociedad civil convocaron a una nueva jornada de protesta en las cercanías de la entrada de El Helicoide pidiendo justicia para quienes aún se encuentran recluidos en esas instalaciones, entre ellas las 32 personas detenidas por la llamada Operación Gedeón -acusadas de supuestamente haber participado en 2020 en un intento de golpe de Estado.
Bajo el grito de “Justicia y libertad, son todos inocentes, ninguno delincuente”, los manifestantes lograron vencer un cerco policial que se encontraba a varios metros en las cercanías e impedía acercarse al portón que daba acceso al recinto.
Una de las personas que encabezaba la acción era el expreso político Carlos Azuaje. “Este centro va a ser cerrado. Yo no estoy trancando ninguna vía, nosotros estamos manifestando pacíficamente. Un día de estos puede ser usted. Yo acabo de salir de allí, de las torturas. Yo fui torturado allá adentro en El Helicoide” dijo Azuaje a uno de los funcionarios que obstaculizaba el avance de la protesta.
Otro de los que se hizo presente fue el periodista Carlos Julio Rojas, también recientemente liberado. “Que te pongan en un ‘tigrito’ (celda de aislamiento) 35 días, que te retengan los medicamentos, que te pongan a convivir con ratas, que pases meses sin ver a tu familia, que incluso te digan que te van a golpear con un bate, esa es una forma de tortura (…) A mí el tribunal segundo de terrorismo me dijo ‘te advertimos Carlos Julio, no debes hablar’ y a compañeros que salieron el día domingo les dijeron ‘pórtense bien y no sean como Carlos Julio’ (…) Pero para un periodista y un defensor de derechos humanos quedarse callado es una forma de tortura”, dijo Rojas desde las inmediaciones del centro.

“Cierren El Helicoide, Ciérrenlo, Ciérrenlo”, era otra de las consignas que se dejaban escuchar entre las decenas de personas apostadas en las cercanías.
Previamente, frente a la cárcel se desarrolló una jornada de oración de acuerdo a la convocatoria hecha por el cardenal Baltasar Porras para todos los penales del país.
Por su parte, la ONG Provea apuntó que tras el anuncio de las liberaciones masivas y de la Ley de Amnistía, “los familiares de los presos políticos siguen padeciendo de la angustia e incertidumbre por sus seres queridos”.
En cuanto a la llamada Zona 7, los familiares que habitualmente pernoctan a sus puertas como mecanismo de protesta hicieron una denuncia.
El pasado viernes se difundió un video en el que presidente de la AN y el diputado Jorge Arreaza hicieron acto de presencia en las instalaciones del centro de reclusión.
Rodríguez abrazó a una de las supuestas manifestantes y prometió que la próxima semana el Poder Legislativo aprobaría definitivamente la Ley de Amnistía.

El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) señaló que la mujer -quien vestía una franela alusiva a la organización - no forma parte del Comité.
“Ante la difusión de imágenes grabadas en el campamento de familiares en Boleíta, Zona 7, este viernes 6 de febrero, aclaramos que la persona que aparece en dicho material no es familiar de ningún preso político ni forma parte de los familiares organizados en vigilia (…) Esta persona se presentó previamente en el campamento apostado en El Rodeo I, desde hace 29 días, con el nombre de María Malavé (62), donde afirmó ser ex presa política, sin aportar un relato verificable sobre una supuesta detención”.
La ONG advirtió que “en un primer momento, y desde la solidaridad, recibió apoyo humanitario”.
“Posteriormente, indicó expresamente que no tenía ningún familiar detenido y, tras ser identificada como miembro de la comunidad y partidaria del oficialismo, se retiró sin regresar. Por ello, no figura en nuestros registros como familiar ni como víctima de la represión”, aclaró el Clippve en sus redes.
La organización de familiares dijo lamentar que “esta persona (María Malavé) aparezca en una escena de carácter propagandístico, evidenciando una estrategia que instrumentaliza el dolor de las víctimas para proyectar una falsa imagen de humanidad”.
Condenamos el uso del dolor, los símbolos de fe y los espacios de esperanza con fines propagandísticos. Exigimos respeto a las víctimas”, agregaron.
Caracas / Rodolfo Baptista


