
“Los vecinos de Mayorquín no pegamos una". Así lo aseveró el señor Alejandro Gómez, habitante de este sector barcelonés, debido a que a menos de un mes de haber sido restablecido el servicio, nuevamente el hampa les hurtó el cableado de Cantv.
Comentó que la situación los vuelve a afectar después de que vecinos y dueños de negocios se organizaran y pagaran para recuperar la señal, tras un año incomunicados, sin siquiera tener conexión telefónica para realizar llamadas o enviar mensajes.
Gómez asevero que debido a este problema se han visto en la necesidad de salir de sus casas hasta el centro de la ciudad para conectarse a los datos móviles y por lo menos hablar por teléfono.
“Es un calvario, nos sentimos en la jungla, sin cobertura, rodeados de monte, con servicios públicos decadentes y para completar una inseguridad que nos tiene azotados", señaló el vecino afectado.
La incomunicación no es lo único que genera dolores de cabeza en Mayorquín. Resulta que el suministro de agua por tubería es casi inexistente, el alumbrado es deficiente y la vialidad se encuentra en malas condiciones.
“Se acabó la gestión del gobierno anterior y quedó la crisis de los grifos secos de la que tanto se hablaba. No hemos visto mejoría de ningún tipo, las calles están igualitas, todo sigue igual”, manifestó.
Barcelona / Milena Pérez


