
Una diminuta y vieja cocina eléctrica de una hornilla, un fogón a leña y una nevera inservible son los equipos que tiene a mano el personal a cargo del programa gubernamental Madres Procesadoras, en la comunidad rural de Lechozal, ubicada en el municipio Santa Ana del estado Anzoátegui.
Así lo reportaron residentes de esa zona, en la que además, no llega ni una gota de agua, lo que inevitablemente afecta el funcionamiento del plan de alimentación que tiene actualmente a 28 menores registrados.
"La muchacha que está a cargo tiene que andar pidiendo agua para poder preparar la comida y tampoco son puntuales en entregarle lo que necesita, por ejemplo: condimentos, azúcar y sal. Ella hace milagros para poder cumplir y que esos muchachos puedan comer", dijo uno de los habitantes de la zona, quien prefirió omitir su nombre.
Los vecinos aseveraron que las fallas en el programa son de vieja data y exhortaron al gobierno a realizar la dotación con los equipos necesarios y mejorar las condiciones para garantizar la manipulación segura de los alimentos.
También pidieron que se cumpla con la entrega completa de víveres para que los menores puedan recibir la nutrición adecuada.
Lechozal / Danela Luces


