
Vecinos del sector Tierra Adentro, en Puerto La Cruz, denuncian abandono institucional ante problemas sostenidos y sin solución, entre ellos montes altos, cables que caen a la altura del paso peatonal y drenajes que no cumplen su función al llover, dejando rastros de basura en una de las entradas principales de la comunidad.
La calle Valdez es zona escolar. Allí, a pocos metros de los centros educativos, persiste un tendido de fibra óptica a la altura del paseo peatonal, que daña la fachada de las casas y dificulta el tránsito, obligando a los transeúntes a caminar por la vía vehicular. A días del inicio de clases, los residentes exigen que la empresa responsable intervenga y corrija la instalación.
“Desde hace dos meses tenemos este problema. Al inicio vivíamos con temor porque pensábamos que eran cables de tensión eléctrica, luego nos dimos cuenta que era de fibra óptica. No hemos podido realizar la denuncia porque desconocemos cuál es la empresa encargada de esa conexión”, comenta Johanna Ramírez, quien desde hace 35 años habita en la calle Valdez de Tierra Adentro.
Juan Martínez, un adulto mayor que está de visita en el sector por una emergencia médica, relata que también se ha visto obligado a realizar "malabares" para salir de su casa, esto debido a que su vivienda es una de las afectadas por la caída de los cables. “Qué más voy a hacer, agacharme como los demás para poder pasar”, dice.

Otro tema que mantiene en alerta a los vecinos es la crecida de la maleza que rodea las casas. Aunque es una franja donde no hay viviendas, anteriormente ha sido utilizada por los malhechores como escondite.
“No es algo que adorne el paisaje ni engrandece la zona, es un monte alto donde permanecen animales y se presta para fechorías, aumentando la delincuencia. La semana pasada iba pasando con mi hijo y nos encontramos un preservativo usado”, expresa Ramírez.
Asegura que “son una comunidad olvidada” por los entes gubernamentales, pues llevan meses sin que se realice un desmalezamiento correcto en la zona. Parte del monte crece hacia la calle, limitando el acceso a la acera y tapando parte del alcantarillado.
También sostiene que “acá el sistema de cloacas está colapsado; cuando llueve esto parece el río Orinoco. Además, toda la basura de los sectores de arriba termina aquí y luego parece un hervidero de basura”.

Héctor Dellan, habitante del sector, suele sentarse en la franja que está frente a las viviendas. Afirma que la presencia de plagas ha aumentado, sobre todo cuando llueve, por la cantidad de maleza. “Ha habido inseguridad; esta semana se metieron en una casa a robarse un grifo y luego en un galpón. Más adelante también duermen unos muchachos entre el monte”, comenta.
Dellán señala que persisten nuevos puntos de desechos de basura improvisados, pese a los contenedores que han instalado, generando aún más malestar en la comunidad debido a la contaminación ya existente.
“A la gente le da flojera caminar y prefieren echar la basura en frente de su casa; no les importa”, asegura.
Sugiere que más vigilancia en el sector por parte de las autoridades ayudaría mejorar la situación. “Cámaras de vigilancia que sirvan para disminuir la delincuencia y evitar que las personas echen la basura en lugares que no están aptos para eso”.
Antonio Hernández, quien transitaba por los caminos entre la franja de maleza, asegura que en la anterior gestión de la alcaldía limpiaban la zona seguidamente; ahora, mucho antes de que iniciara la temporada de lluvias, persiste un paisaje lleno de montes altos.
“Que limpien para que se vea todo; uno pasa y de repente hay alguien escondido y atraca a cualquiera. Limpiaron nada más parte de la avenida y les faltó para acá adentro”, expresa.
Vecinos de la comunidad instan a las autoridades a hacer presencia en el sector para evaluar y atender los problemas que presentan. Piden presencia policial para disminuir la delincuencia y propuestas para regular las maniobras imprudentes y los excesos de velocidad en la zona escolar.

Puerto La Cruz / Ismelvia Dugarte


