
Con un cierre de vía, la mañana de este jueves 23 de julio, pacientes renales exigieron la dotación de máquinas nuevas para la Unidad de Diálisis Care de El Tigre, municipio Simón Rodríguez del estado Anzoátegui.
La solicitud surge por la paralización de todos los equipos que prestan servicio en el centro, situado en la urbanización Rahme.
Luis Maza, paciente y director del comité de usuarios de Diálisis Care, explicó que este miércoles ocurrió un apagón en la unidad y terminó dañando nueve máquinas. Hace 20 días otras cuatro ya habrían salido de funcionamiento.
"Por favor, se les hace el llamado (a los entes de gobierno) queremos máquinas nuevas. Las máquinas ya están obsoletas, perdieron su vida útil, se dañan todas las semanas y nosotros tenemos que pagar los platos rotos (…) ayer tercer y cuarto turno no se dializó. Ya hoy (9:00 am) primero y segundo turno tampoco nos hemos dializado", expresó el vocero.

En esta unidad de diálisis se atiende un promedio de 70 personas, provenientes no solo del municipio Simón Rodríguez, sino también de Guanipa, Monagas, Francisco de Miranda e Independencia.
La carencia ha provocado que estos pacientes constantemente reciban dos horas y media de tratamiento, cuando lo que recomiendan los médicos son cuatro horas.
Uno de estos casos es el de Alicia Fuentes, quien no solo se enfrenta al sacrificio de tomar dos unidades de transporte público desde Guanipa hasta Simón Rodríguez para poder atenderse. Ahora también debe devolverse a casa sin tratamiento para sus riñones, una situación que catálogo como un castigo para la salud.
"Si no recibo diálisis no puedo tomar mucho líquido, no debo comer, aguantar el hambre y encerrarme en un cuarto con aire acondicionado para no sudar, castigada prácticamente (…) Y ahora andan diciendo que nos van a mandar para Ciudad Bolívar o Maturín. De broma tengo para salir hacia El Tigre, menos voy a tener para ir más allá", manifestó.

Se conoció que la semana pasada un equipo técnico acudió al recinto para revisar las máquinas dañadas, pero los resultados de la evaluación no trascendieron y todo siguió igual.
Frente a la desesperación, el grupo afectado clama a los entes encargados una solución concreta que no se base en reemplazar piezas, como se ha hecho en otras ocasiones, sino en la completa sustitución de los equipos.
El Tigre / Damary Díaz


