
El Departamento de Estado de Estados Unidos (EE.UU.) manifestó que espera que el paulatino retorno de dirigentes opositores a Venezuela se consolide como un componente clave en el proceso de transición hacia la democracia en la nación sudamericana.
La postura de la administración estadounidense fue fijada por el portavoz de la diplomacia norteamericana, Tommy Pigott, durante una rueda de prensa con medios internacionales.
El funcionario destacó que la Casa Blanca sigue con atención la reincorporación de figuras políticas al escenario público local y aspira a que esta dinámica mantenga un ritmo ascendente. Respecto al panorama comicial en el país, Pigott remarcó el interés de Washington en el desarrollo de un proceso electoral que proporcione estabilidad institucional a largo plazo, al subrayar que el objetivo central abarca la realización de votaciones duraderas capaces de fortalecer el sistema republicano.
Aunque reconoció que la consecución de dichas garantías implica un trabajo prolongado, valoró los avances alcanzados hasta la fecha.
Durante la reunión con la prensa, el vocero evitó emitir valoraciones sobre un eventual retorno de la lideresa opositora María Corina Machado, al tiempo que resaltó la evolución positiva en los canales de relación entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela.
En el ámbito económico, Pigott señaló al sector energético como una palanca estratégica con capacidad para impulsar la reapertura democrática. En ese sentido, puntualizó que las recientes dinámicas en el área petrolera corresponden a acuerdos suscritos con el sector privado y no con figuras de administraciones interinas, argumentando que los esquemas de privatización y apertura comercial permiten que los ingresos generados por los recursos naturales beneficien de manera directa a la población venezolana.
Washington / EFE


