
Monseñor Fernando José Castro Aguayo, obispo de la Diócesis de Margarita, envió un mensaje de reflexión a los venezolanos durante la celebración de las festividades en honor a la Virgen del Valle, realizadas este martes 8 de septiembre.
"Sigue temblando, la inseguridad que nos acompaña, la escasez, la falta de servicios básicos, la incertidumbre del futuro. Todo eso configura un caminar sin seguridad, resbaladizo, con poca firmeza", declaró el prelado desde el Campo Eucarístico de la Patrona de Oriente, en el municipio García de Nueva Esparta.
Frente a este contexto, la autoridad eclesiástica enfatizó que "las preocupaciones de los jóvenes sobre su futuro, las consecuencias de la calidad de educación" deben motivar a pedir orientación divina.
Afirmó que "esto nos debe llevar, no a lamentarnos, sino a implorar a Dios sabiduría, constancia y amor", insistiendo en que "cruzados de brazos, flojeando, criticando o lamentándonos no llegaremos a ningún lado".
El obispo recordó que la reconstrucción del país requiere un compromiso colectivo.
"El desarrollo humano, la reconstrucción, el desarrollo cristiano no se decreta, se gana paso a paso, palmo a palmo", aseveró durante la homilía.
Añadió que "de la tragedia del crucificado nació la vida, ese camino lo recorremos todos muchas veces".
El líder religioso envió un mensaje a los afectados por los sismos del 24 de junio, indicando que ahora es que hace falta más apoyo.
Señaló que "pasado el primer impacto dolorosísimo estamos en la hora del día a día, del paso a paso, de la realidad dura que hay que conquistar" para brindar ayuda duradera a las familias en luto.
Para finalizar, advirtió sobre las secuelas que viven las víctimas tras la emergencia.
"Ahora hay que recomponer todo un tejido familiar, laboral, social. Muchos padecen lesiones importantes en su cuerpo, en su actuar y tienen el dolor de la partida de sus seres queridos y se ha desarticulado toda la vida familiar y social", concluyó.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


