
Habitantes de diversos sectores de Barquisimeto encendieron las alarmas ante las condiciones deplorables en las que reciben el agua por tuberías. De acuerdo con las denuncias difundidas por las comunidades, el líquido presenta una coloración y un estado de turbiedad tan severo que evidencia que no es apto para el consumo humano, lo que representa un grave riesgo sanitario para miles de familias larenses.
La denuncia formal la canalizó Alfredo Soto, miembro del Movimiento Unidos por el Agua y los Derechos Humanos, quien lanzó un llamado de alerta urgente a las autoridades competentes.
Soto instó a la población a abstenerse de usar el recurso para beber o cocinar, mientras se exige una respuesta inmediata sobre el estado de las plantas de tratamiento.
Comunidades afectadas por la insalubridad
El problema, lejos de ser un hecho aislado, se extiende de norte a oeste en la capital larense. Los reportes ciudadanos coinciden en que la situación es crítica en la Urbanización Ruezga Norte, donde el aspecto del agua alarma a los vecinos.
Una realidad idéntica se vive en los sectores de El Tostao y en las populosas barriadas de San Jacinto y San José, pertenecientes a la parroquia Unión.
Ante este panorama, el movimiento social y los afectados hacen un llamado directo a Hidroven y a las autoridades hidrológicas locales para que inspeccionen de inmediato las redes de distribución, ya que el suministro actual atenta directamente contra la salud pública y el derecho ciudadano a recibir un servicio de agua óptimo y potable.
Barquisimeto / El Impulso


