
El depuesto gobernante venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, detenidos en Nueva York, aseguraron que tienen una "fe inquebrantable en la victoria de la verdad".
Maduro enfrenta cuatro cargos, incluyendo conspiración para cometer terrorismo e importación de cocaína, mientras que su esposa está acusada de delitos relacionados con la conspiración de tráfico de drogas y posesión de armas. Ambos fueron capturados por fuerzas estadounidenses el pasado enero en Caracas, se declararon "no culpables".
"Cilia y yo elevamos nuestra oración con fe inquebrantable en la victoria de la verdad y de la vida. Que la Santísima Trinidad bendiga a Venezuela y a los pueblos del mundo", afirmó Maduro.
Maduro y Flores pidieron hacer de Venezuela "un faro de luz, de esperanza, una tierra de unión y una sociedad nueva, construida con el amor de todos y todas".
"Cilia y yo les enviamos un abrazo de fe, amor y esperanza. Este es un día de luz para renovar nuestra fe en el destino de la patria y de la humanidad. Los esfuerzos de hoy, hechos con amor, unión y perseverancia, son la garantía del futuro de paz, prosperidad y libertad verdadera que merecen nuestros pueblos", afirmó.
Hace pocos días, ambos pidieron sabiduría y humildad para la reconciliación en Venezuela, en un mensaje por la paz y la unión del país con motivo de Pentecostés.
El hijo del exmandatario, el diputado Nicolás Maduro Guerra, dijo en la red social X que eleva sus plegarias por la liberación de Maduro y Flores "manteniendo siempre viva la esperanza de que pronto estarán de regreso" en su país.
Si no hay un aplazamiento, el próximo 30 de junio a las 12:00 hora de Nueva York (16:00 GMT), el matrimonio venezolano volverá a la Corte del Distrito Sur de Nueva York, trasladados desde el centro de detención de Brooklyn en el que permanecen desde que fueron arrestados el 3 de enero pasado.
Nueva York / EFE


