
Representantes del sector salud en el estado Sucre solicitaron a las autoridades regionales declarar una emergencia sanitaria en la ciudad de Cumaná, ante las consecuencias que ha generado la prolongada interrupción del servicio de agua potable en la capital sucrense.
Durante una declaración ofrecida este jueves, voceros del Colegio de Bioanalistas del estado Sucre y del gremio médico advirtieron que la situación comienza a reflejarse en la salud de la población, luego de más de siete días sin suministro regular por tuberías.
Pedro Carvajal, coordinador del colegio, señaló que el gremio ha recibido reportes de pacientes —principalmente adultos mayores y niños— que presentan síntomas como diarreas, vómitos y alteraciones en la flora bacteriana, presuntamente asociadas al consumo de agua contaminada.
El especialista también alertó sobre el riesgo sanitario que implica el uso del río Manzanares como alternativa para el aseo personal y otras actividades domésticas.
Según explicó, en varios tramos de sus riberas existen viviendas improvisadas que descargan aguas residuales directamente al afluente, lo que incrementa los niveles de contaminación.
Carvajal agregó que algunos adultos mayores han presentado mareos y lesiones físicas debido al esfuerzo que deben realizar para trasladar agua desde distintos puntos de la ciudad hasta sus hogares.
Ante este panorama, los representantes del sector salud exhortaron a la gobernadora del estado Sucre, Johanna Carrillo, a evaluar la declaratoria de emergencia sanitaria con el fin de gestionar mayores recursos y apoyo por parte del Ejecutivo nacional para atender la crisis que enfrenta la entidad.
Los gremios reiteraron que la medida permitiría activar mecanismos especiales de atención y respuesta para mitigar los efectos de la escasez de agua en la salud de la población.
Cumaná / Lino Castañeda


