
El presidente del Colegio de Profesores (CPV) en la zona Carúpano-Paria y dirigente de la Coalición Sindical del magisterio, Mario Bellorín, tildó de “burla e irrespeto” el reciente ajuste del Bono de Guerra para los trabajadores públicos.
El dirigente cuestionó el origen y la insuficiencia de los 30 dólares adicionales que elevaron el beneficio de $120 a $150. A su juicio, este movimiento representa un intento por "tapar la boca" o desanimar la lucha activa por los derechos laborales en el estado Sucre.
Bellorín recordó que la movilización sindical mantiene exigencias claras que el ajuste actual no satisface:
Lejos de frenar las protestas, el vocero aseguró que la lucha "arreciará de aquí en adelante". Señaló que las manifestaciones del pasado jueves demostraron que los trabajadores recuperaron las calles. “Se acabó el miedo. Miedo da abrir la nevera o que el niño llore por comida y no tener qué darle”, sentenció.
El representante gremial denunció que el ingreso actual apenas cubre los gastos de dos días. En contraste, subrayó que la ley manda que el salario sea suficiente para costear la canasta alimentaria, premisa que exigen como base para las nuevas escalas del sector público.
Asimismo, Bellorín rechazó los argumentos que vinculan un posible sueldo mínimo de $200 con el riesgo de hiperinflación. "El sector suma cuatro años sin aumento salarial y, aun así, la inflación no se detuvo", argumentó para desmontar la tesis oficialista.
Sucre / Corresponsalía


