
La Federación Venezolana de Maestros (FVM) denunció este lunes que el nuevo incremento del pasaje de transporte público, vigente desde este 1 de junio, pulveriza el poder adquisitivo de los docentes.
“El salario mínimo de los venezolanos no alcanza para pagar un pasaje”, señaló la organización sindical al detallar la crisis financiera que sufren los educadores.
¡El salario mínimo de los venezolanos no alcanza para pagar 1 pasaje!
Para llegar a una escuela de difícil acceso, un maestro necesita pagar hasta 4 pasajes diarios, viajar en cola o caminar kilómetros bajo el sol.
Sin salarios dignos no hay reconocimiento al valor del trabajo. pic.twitter.com/c3UVWaVNjf— FVMaestros (@fevemaestros) June 1, 2026
El Ministerio de Transporte oficializó el aumento de la tarifa urbana a 140 bolívares, mientras que el salario mínimo se mantiene congelado en 130 bolívares mensuales.
La FVM calificó la situación como una “emergencia educativa y sindical”, y denunció que tanto el bono de transporte como las primas de difícil acceso han sido prácticamente eliminados por las directrices de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre).
El gremio expuso que el traslado es un aspecto crítico, puesto que la mayoría de los maestros necesitan usar dos o más unidades de transporte público por día para asistir a sus centros de trabajo. Ante la imposibilidad de financiar este gasto con sus sueldos, se ven forzados a pedir cola o caminar kilómetros bajo el sol para llegar a las instituciones educativas.
Las federaciones del magisterio venezolano y sus sindicatos filiales anunciaron la semana pasada la realización de una jornada nacional de protesta denominada “Protesto quedándome en mi casa”, prevista para el próximo 10 de junio, desde las 7:00 de la mañana hasta las 7:00 de la noche.
La acción sindical tiene como propósito rechazar la crisis económica y laboral que, según las organizaciones gremiales firmantes, entre ellas la FVM, afecta a los trabajadores de la educación y sus familias.
Las organizaciones gremiales sostienen que los docentes venezolanos enfrentan salarios insuficientes, pérdida de beneficios contractuales y condiciones laborales cada vez más precarias.
También afirman que continúan pendientes diversos aspectos económicos de la III Convención Colectiva, cuya negociación permanece sin avances significativos en las cláusulas relacionadas con mejoras salariales y beneficios contractuales.
Lara / El Impulso


