
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciaron una nueva acusación penal supletoria contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, al incorporarse cargos por conspiración para cometer tortura contra ciudadanos estadounidenses retenidos en Venezuela.
La información fue dada a conocer por el director del FBI, Kash Patel, quien precisó que la investigación fue encabezada por esa agencia federal en coordinación con otras instituciones gubernamentales. Maduro, quien ya afrontaba un proceso penal por narcotráfico tras su captura y posterior traslado a territorio estadounidense en una operación ejecutada en enero, suma ahora esta imputación a su expediente judicial.
Por su parte, Cilia Flores enfrenta un cargo de conspiración para cometer tortura y un cargo adicional por narcoterrorismo, mientras permanece bajo custodia en Nueva York por decisión de un juez federal.
Según detalló Patel, la acusación de la fiscalía sostiene que más de una docena de ciudadanos estadounidenses sufrieron torturas mientras se encontraban bajo la custodia de la administración venezolana.
El funcionario enfatizó que las agencias federales continúan comprometidas con el cumplimiento de la ley y aseveró que los procesados deberán responder formalmente ante los tribunales por los hechos imputados.
En las inmediaciones del tribunal federal a cargo de la causa, el director adjunto de la oficina del FBI en Nueva York, James Barnacle, se pronunció sobre el alcance de las imputaciones.
Barnacle sostuvo que los cargos presentados reflejan el impacto físico y psicológico sufrido por las víctimas, al tiempo que reconoció la labor conjunta desarrollada por los investigadores de derechos humanos y los agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA).
El representante del FBI reafirmó la determinación del Gobierno de Estados Unidos de avanzar en el enjuiciamiento de los delitos vinculados al narcoterrorismo y a las violaciones de derechos humanos, asegurando que las instituciones mantendrán los esfuerzos para garantizar la rendición de cuentas y la reparación de las víctimas dentro del marco del debido proceso.
Esta nueva imputación amplía la causa penal iniciada previamente contra Maduro y personas de su entorno cercano, la cual incluía cargos por narcotráfico, uso de armas y conspiración para la introducción de cocaína en Estados Unidos.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la actualización del expediente judicial refuerza el compromiso de Washington con el estado de derecho, la seguridad nacional y el procesamiento de delitos transnacionales.
Washington / Redacción Web


