
Tras el nuevo aumento en el costo del pasaje urbano, establecido en 190 bolívares, El Tiempo salió a las calles de Cumaná, estado Sucre, para conocer la opinión de los usuarios del transporte público y también de quienes diariamente trabajan detrás del volante.
El ajuste ha generado preocupación entre pasajeros que deben utilizar varias unidades durante el día, pero también entre conductores y propietarios que aseguran enfrentar elevados costos para mantener operativas sus unidades.
Impacto en sus ingresos
Para Luimary Vásquez, trabajadora y usuaria del transporte público en el municipio Sucre, el nuevo costo representa una dificultad para quienes reciben ingresos limitados y deben recorrer largas distancias.
“El que viva lejos y tenga que pagar tres pasajes, ¿cómo se va? Con 130 bolívares bde salario basico no se hace nada”, manifestó.
Por su parte, María Astudillo, vendedora del centro de la ciudad, cuestionó que los aumentos del pasaje se produzcan en medio de un escenario económico que, a su juicio, reduce progresivamente el poder adquisitivo.
“Es lo mismo, porque si te suben el dólar, te suben el pasaje. Y mientras vaya subiendo el pasaje, va subiendo el dólar. Y todo se vuelve un caos”, expresó.
Mientras tanto, para Edy Sacarías, madre de una estudiante universitaria, el desembolso en transporte obliga a las familias a reducir otros gastos esenciales.
“Por lo menos la hija mía tiene que pagar cuatro pasajes diarios porque está en la universidad y el sueldo al papá no le alcanza. Tenemos que recortar lo de la comida para darle a ella para el pasaje”, relató.
Transportistas también reclaman
Desde el otro lado de la situación se encuentran los conductores y propietarios de las unidades colectivas, quienes aseguran que los ingresos obtenidos mediante el pasaje tampoco resultan suficientes para cubrir los gastos de operación.
Luis Fernando Rodríguez, conductor y propietario de una unidad de transporte colectivo en Cumaná, explicó que diariamente deben enfrentar costos relacionados con el mantenimiento de los vehículos.
El transportista recordó que anteriormente existían mecanismos de subsidio que aportaba la Fundación Nacional de Transporte Urbano (Fontur) para algunos insumos necesarios para mantener las unidades
“Antes Fontur subsidiaba los cauchos, baterías, aceite, pero eso ya no existe. Y entonces te exoneran un pasaje, pero nosotros no recibimos ningún beneficio”, afirmó.
Una tarifa que no alcanza
El conductor reconoció las dificultades económicas de los pasajeros, pero pidió considerar también la realidad de quienes deben garantizar diariamente la operatividad de las unidades.
Mientras los usuarios consideran que los 190 bolívares representan un nuevo golpe para sus presupuestos familiares, los transportistas aseguran que el monto debe analizarse tomando en cuenta los gastos necesarios para mantener los vehículos en circulación.
Así, el nuevo precio del pasaje vuelve a generar un debate entre dos sectores que dependen directamente del transporte público: los pasajeros, que buscan tarifas acordes con su capacidad económica, y los conductores, que reclaman condiciones que les permitan mantener sus unidades operativas.
Cumaná / Lino Castañeda


