
El déficit en la distribución de agua potable es uno de los problemas que actualmente aquejan a los habitantes de El Tigre, municipio Simón Rodríguez del estado Anzoátegui, como un efecto colateral de las fallas eléctricas y la paralización de acuíferos.
Los apagones que frecuentemente se reportan en la ciudad detienen el sistema hídrico de forma automática y privan del líquido a varias familias.
Esta situación la viven cada dos o tres días por semana, en sectores como Pueblo Nuevo Norte, según lo comentado por Joselito Vera, habitante del lugar.
"Tenemos que estar almacenando agua en tambores para no quedarnos sin reserva. Ya estamos adaptados a vivir así. Así nos tienen adaptados, pero qué vamos a hacer, tenemos que solucionar", expresó Vera.
Minerva Rendón, residente del sector Los Sabanales II, comentó que el pozo de su comunidad lleva una década inoperativo por falta de motor y otras deficiencias que se presentaron a lo largo de los años en el sistema.
En este lugar, los vecinos esperan la rehabilitación del acuífero, luego de que el proyecto se escogiera en una de las Consultas Populares que aplica el gobierno nacional para destinar recursos.
Mientras tanto, solo reciben suministro a baja presión, provieniente del pozo del sector Fe y Alegría, que abastece a por lo menos dos comunidades más.
"Ahorita nos está llegando (el agua) porque supuestamente limpiaron una tubería, pero se tiene que halar con bomba. Llega poquita, pero a las 4:00 de la madrugada y yo pego mi bomba, pero dos horas después se va", detalló.
Recordó que meses atrás tenía que buscar agua en tomas cercanas cargando tobos e incluso ir hasta casa de su madre para poder bañarse.
Bárbaro Giraldo, quien reside en la avenida Libertador, agregó que suma alrededor de ocho años sin el servicio de agua por tuberías. Cree que su sector depende del pozo de la calle 17 Sur, el cual permanece fuera de funcionamiento desde 2018, pero escasamente les llega agua de otro pozo cercano. "Estamos mal, muy poco nos llega el agua", expresó.
Para paliar la situación, recurre al surtido por cisterna, en lo que invierte entre 10 y 15 dólares, al llenar un tanque de aproximadamente 3 mil litros, que solo cubre una semana de uso para tres personas.
Ante este panorama, los tigrenses exigen un plan de inversión real que permita estabilizar el sistema eléctrico y reactivar por completo la red hídrica, para gozar así de estos servicios básicos sin restricciones.
El Tigre / Damary Díaz


