
El papa León XIV ofició misa este domingo en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en la calle Marsala, junto a la estación ferroviaria de Termini, en Roma, donde acuden muchos migrantes y se asiste a personas sin hogar, y afirmó: "Aquí son todos bienvenidos".
"Gracias por la alegría y por la presencia de personas de tantas personas de países de todo el mundo que representan la fraternidad", dijo el papa. "Aquí son todos bienvenidos", añadió.
A su llegada a la parroquia también saludó a un grupo de personas sin hogar que duermen cerca de la estación.
"Al encontrarme hoy con ustedes veo una expresión especial de proximidad, de cercanía a los desafíos de este territorio", dijo el papa en su homilía.
Y agregó: "de hecho, es el hogar de muchos jóvenes universitarios, personas que viajan diariamente para trabajar, inmigrantes en busca de empleo y jóvenes refugiados que, gracias a la iniciativa de los Salesianos, han encontrado la oportunidad de conocer a compañeros italianos y llevar a cabo proyectos de integración en la sede cercana".
También habló de "nuestros hermanos y hermanas que se encuentran sin hogar y encuentran refugio en las instalaciones de Cáritas en Via Marsala. A solo unos metros, uno puede experimentar las contradicciones de nuestro tiempo: la actitud despreocupada de quienes se van y llegan con todas las comodidades, y quienes no tienen hogar".
Y subrayó cómo en este lugar se mezclan "las múltiples posibilidades para el bien y la violencia generalizada; el deseo de trabajar honestamente y el tráfico ilícito de drogas y la prostitución".
Por ello, instó a la parroquia "a abordar estas realidades, a ser fermento del Evangelio" y ser "una pequeña llama de luz y esperanza aquí".
Durante los próximos fines de semana, el papa y obispos de Roma visitará algunas parroquias de la capital.
Roma / EFE


