
La noche del lunes 7 de septiembre, la iglesia Nuestra Señora del Valle, en Cumaná, capital del estado Sucre, se convirtió en punto de encuentro para cientos de devotos que acudieron a acompañar la vigilia en honor a la patrona del Oriente venezolano.
Desde horas de la noche, los feligreses permanecieron en el templo entre oraciones, cantos y expresiones de agradecimiento por los favores y milagros que atribuyen a la Virgen del Valle, mientras esperaban la llegada de la medianoche para celebrar su Natividad.
La celebración de este año se desarrolló bajo el lema “María, Madre de la Solidaridad”, con especial énfasis en la oración, la unión y la empatía.
Como parte de la jornada, los asistentes participaron en un momento de oración en memoria de las personas fallecidas durante el terremoto registrado el pasado 24 de junio. El espacio estuvo acompañado por velas y momentos de silencio, en una manifestación de duelo, esperanza y solidaridad.
Al acercarse la medianoche, la solemnidad dio paso a las expresiones de alegría por la Natividad de la Virgen María, en su advocación del Valle.
La jornada estuvo marcada además por promesas y peticiones de los fieles, quienes elevaron sus oraciones por sus familias y por el bienestar del estado Sucre.
El presbítero José Miguel Zapata destacó durante la celebración, el sentido de unidad que representa la devoción mariana y el mensaje de paz asociado a esta festividad.
Con la llegada del 8 de septiembre, las actividades continuaron con la misa solemne, celebrada a las 8:30 de la mañana. Posteriormente, la imagen de la Virgen del Valle fue llevada al mar para cumplir con su tradicional recorrido, acompañada por pescadores y fieles marineros.
Las embarcaciones, muchas de ellas decoradas para la ocasión, escoltaron a la patrona del Oriente venezolano durante el paseo marítimo, entre cantos y oraciones.
Cumaná / Lino Castañeda


