
Carúpano, en el estado Sucre, volvió este miércoles a la calma, después de los festejos de Carnaval, que atrajeron a miles de visitantes durante la fecha.
En las calles Independencia, Juncal y Libertad, que concentran la actividad comercial, todos los establecimientos abrieron, pero sin mucha afluencia de compradores.
Tampoco había estudiantes circulando, pese a la circular del Ministerio de Educación, que llamó a las aulas este miércoles.
María Luisa García señaló que salió para comprar algunas cosas que necesitaba, pero con recursos limitados, porque las salidas de Carnaval consumieron buena parte de su presupuesto. “Para pasajes, comer alguna chuchería y disfrutar de la fiesta hay que gastar algo”, señaló.
Otro transeúnte, Pedro Maneiro, dijo que todos los años es igual y pocos se acuerdan de guardar algo para después de la fiesta.
Tampoco los tradicionales buhoneros de Carúpano trabajaron en sus puntos habituales, por lo que la circulación vehicular lucía más fluida y sin contratiempos.
Carlos Pereira dijo que la ciudad parece otra, “sin basura, sin tarantines y sin el gentío habitual. Provoca salir sólo para sentarse en la plaza Bermúdez”.
Pero en la avenida Perimetral sí hay una feria de buhoneros foráneos, que se instalaron para las fiestas y que durarán en la zona hasta el sábado, aunque las autoridades no han anunciado de manera formal si habrá octavita de Carnaval.
El cierre del festejo, tal como se anunció, se realizó en el Parque Recreacional Rafael Montaño, con un festival de fuegos artificiales y música en vivo, que mantuvo a la gente en la calle hasta la madrugada.
Sucre / Corresponsalía Carúpano


