
La Cámara de Comercio de Cumaná expresó su protesta ante el nuevo racionamiento impuesto por el Ejecutivo nacional, a través de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), medida que calificó como "demoledora para la economía", porque interrumpir el flujo eléctrico es frenar el empleo, destruir la cadena de suministros, sofocar la actividad productiva y generarle más desgaste al venezolano.
"El aparato productivo no soporta una interrupción más. Trabajar a ciegas y con la amenaza de daños a los equipos de producción por las fluctuaciones de voltajes que vivimos, es inviable. Exigimos el cese de los paliativos y la ejecución de inversiones definitivas. La crisis eléctrica no se soluciona apagando al comercio ni incrementando las tarifas de un servicio deficiente; se resuelve invirtiendo con visión de país", afirmó Miguel Amendolara, presidente de la Cámara de Comercio.
El gremio presentó una propuesta técnica orientada a transformar la emergencia en una oportunidad de recuperación estructural: Creación del Fondo de Recuperación Energética Nacional.
Esta iniciativa se basa en tres ejes: El primero en un financiamiento garantizado, usando ingresos petroleros proyectados con un porcentaje fijo y auditable, con ejecución en modernización, mantenimiento y generación de la red hidro y termoeléctrica.
El segundo busca la cooperación internacional con EE.UU. priorizando las negociaciones bilaterales para la importación inmediata de turbinas, generadores para termoeléctricas y equipos de alta tecnología, vital para estabilizar la red eléctrica.

Finalmente planteó estímulos al capital privado que abra la inversión y esquemas mixtos con soluciones energéticas mediante incentivos fiscales que alivien la carga del Sistema Eléctrico.
En este contexto el sector comercial reiteró su compromiso con el desarrollo, la producción y el derecho a trabajar y vivir en paz, advirtiendo que "el progreso es imposible sin un servicio eléctrico estable, continuo y confiable".
Sucre/ Corresponsalía


