
La gobernadora Marisel Velásquez informó sobre la llegada de siete plantas desalinizadoras al estado Nueva Esparta, como parte de un plan integral destinado a optimizar el ciclo de distribución de agua en la entidad insular.
Estas unidades tecnológicas se están instalando en diversos municipios con el objetivo de fortalecer el sistema hídrico estadal y disminuir la dependencia de las fuentes de suministro tradicionales que históricamente han afectado a las comunidades.
El proyecto se desarrolla con la articulación del ninisterio de Aguas y la Hidrológica Venezolana (Hidroven), instituciones encargadas de garantizar la infraestructura adecuada y el mantenimiento necesario para cada planta.
Según la mandataria, quien anunció la llegada de las maquinarias desde Porlamar, municipio Mariño, estas permitirán procesar millones de litros de agua apta para el consumo humano, lo cual representa un avance significativo en la solución de los desafíos hídricos de la región insular.
Velásquez enfatizó que el compromiso de cada alcaldía será clave para resguardar y preservar estas nuevas infraestructuras, a fin de asegurar su operatividad a largo plazo y que beneficien a las comunidades.
La gobernadora detalló que se mantiene un trabajo coordinado con el equipo ministerial y la Vicepresidencia de la República.
Explicó que esta estrategia contempla replicar modelos exitosos implementados en otras zonas del Caribe, como Aruba y Curazao, donde la desalinización ha demostrado ser una herramienta eficiente para garantizar el suministro constante de agua.
La incorporación de estas plantas -aseguró- forma parte de una agenda más amplia de servicios que prioriza la estabilidad de los hogares neoespartanos y el fortalecimiento de la región como destino turístico receptor.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


