
A juicio de Hermes Marín, dirigente de Voluntad Popular (VP) en Barcelona, municipio Simón Bolívar del estado Anzoátegui, el tema de los apagones diarios de cuatro o más horas se debe calificar como una “crisis humana y psicológica”.
Según dijo, son muchos los que sienten la rabia y el cansancio a flor de piel debido a esta situación, que en teoría obedece un plan de racionamiento que sería por 45 días y actualmente ya supera los 130. “Nos pidieron paciencia, pero hoy la realidad nos golpea en la cara: nos mintieron”, expresó.
“¿Hasta cuándo la vida de nuestra gente va a depender de una palanca que bajan sin piedad y sin aviso? Esto es una tortura diaria para nuestras familias, así como para comerciantes y emprendedores”, insistió.
Marín, exconcejal de Barcelona, reiteró que los cortes (sin cronograma público establecido) le roban la tranquilidad a la ciudadanía, por lo que son muchos los que viven en un estado de trauma físico y mental constante.
El dirigente de VP resaltó que la población ha tenido una “paciencia sobrehumana”, aunque advirtió que “todo tiene un límite”.
Cabe recordar que en los últimos días se han realizado cacerolazos en algunas comunidades afectadas por los apagones, como muestra de rechazo a esa situación.
“Exigimos a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), así como al gobierno estadal, que den la cara y expliquen por qué tras vencerse el plazo prometido los cortes siguen y se han duplicado. También queremos que presenten un plan real y que de una vez por todas cese el maltrato hacia la gente”, finalizó.
Barcelona / Javier A. Guaipo


