
A 15 días del doble terremoto que sacudió a Venezuela, el panorama humanitario se complejiza. El balance oficial presentado este jueves elevó a 3.899 el número de víctimas fatales, lo que representa un incremento de 88 decesos en comparación con los reportes previos, según informaron las autoridades gubernamentales a EFE, Associated Press (AP) y la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).
A pesar del aumento en la tasa de mortalidad, el número de heridos se ha estabilizado en 16.740 personas, una cifra que no ha mostrado variación desde el pasado domingo.
De acuerdo con el boletín oficial compartido por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, los esfuerzos de gestión de riesgo e infraestructura arrojan los siguientes datos acumulados tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que azotaron al país el pasado 24 de junio:
Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió un comunicado este jueves advirtiendo que, aunque la etapa de rescate inmediato ha mermado, la emergencia sanitaria "está lejos de haber terminado". Señaló que la respuesta entra ahora en una nueva fase "igualmente crítica", enfocada en la estabilización, la continuidad de la atención médica y la recuperación temprana.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, enfatizó que los mayores peligros en este punto de la crisis ya no provienen de los derrumbes, sino de factores secundarios:
"Los mayores riesgos tras una catástrofe de este calibre suelen estar relacionados con las interrupciones de los servicios de salud, el hacinamiento en los refugios, las fallas en el acceso al agua potable y la interrupción de los esquemas de vacunación".
Hasta la fecha, la OPS ha logrado movilizar unos 9 millones de dólares, pero alertó que aún requiere recaudar un total de 24 millones de dólares para cubrir de forma óptima los requerimientos de la emergencia en el país sudamericano.
En el ámbito de la asistencia humanitaria extranjera, la Embajada de Estados Unidos para Venezuela informó este jueves que más de 30.000 venezolanos ya han recibido artículos de primera necesidad provenientes de la nación norteamericana, una cobertura de la que también se hicieron eco agencias y medios regionales.
Los insumos fueron canalizados en el terreno a través de la organización no gubernamental Global Empowerment Mission y entregados formalmente por el subsecretario de Agricultura estadounidense,
Luke Lindberg, junto al funcionario del Departamento de Estado, Ryan Shrum, como parte de los esfuerzos internacionales por mitigar el impacto de la peor tragedia sismológica que ha vivido el país en las últimas décadas.
Caracas / Redacción Web


