
Las fuerzas de la oposición democrática venezolana presentaron este 28 de mayo una declaración de principios en la que anuncian están dispuestas a un proceso de negociación con el chavismo para encaminar la transición en el país, bajo la conducción de María Corina Machado y con una serie de exigencias que deben cumplirse para que se lleve a cabo.
En el pasado, los intentos de negociación con el chavismo recibieron la condena de la exdiputada a la Asamblea Nacional y Premio Nobel de la Paz 2025. Pero ahora, con el liderazgo sobre sus hombros, el llamado “Manifiesto de Panamá” pone bajo su responsabilidad la conducción del proceso hasta el punto que ella tendrá la última palabra sobre quiénes integrarán el equipo técnico negociador para ello.
Las exigencias que hace el documento son tres: liberación de todos los presos políticos, tanto civiles como militares; el retorno seguro de los exiliados por razones políticas y la normalización del espacio cívico, lo que incluye el “desmantelamiento del aparato represivo, y de los grupos armados, ilegales o terroristas”.
La negociación con el chavismo tiene como fin la designación de un Consejo Nacional Electoral (CNE) independiente que esté compuesto por “personalidades independientes y respetables, y el urgente y diseño de un cronograma electoral viable y verificable”, destacaron.
Pero si tocara enumerar, habría que destacar que los retos a los que se enfrenta son los que logren que haya reconciliación, justicia, perdón, pero sobre todo no repetición. Y es por eso que el mismo Manifiesto de Panamá revela que dentro de los sectores de la oposición, con el liderazgo de María Corina Machado, ya se está pensando en mecanismos de transición y convivencia política.
Todo esto pasaría, claro está, por “el inicio de la transición democrática por la vía electoral”, según comentó Juan Carlos Caldera, uno de los dirigentes de la oposición y que forma parte de la Plataforma Unitaria. En conversación con el director de El Pitazo, César Batiz, el político destacó que se trata de lo que llama: el “gran acuerdo nacional”.
Sobre el papel que divulgaron ayer las organizaciones políticas de la oposición, Caldera dio algunas luces.
Aseguró que ni los partidos de la coalición opositora ni la propia Plataforma Unitaria se pondrán de espaldas al país ni desconocerán el papel de Machado para sentarse a conversar con el chavismo.
Dijo que en este momento los factores políticos buscan la alineación y articulación “para hacer eficiente la posibilidad de iniciar una negociación”, pero siempre contando con Machado.
“Creo que tenemos que jugar con equilibrio y mucha crudeza, con mucho realismo y pragmatismo, nunca perdiendo el objetivo. Por eso te digo, si el partido está claro, creo que en la forma que podemos tener diferencias, podemos conseguir el triunfo para cumplir los objetivos”.
Sobre este tema también hablaron los analistas María Puerta Riera y Phil Gunson, quienes en conversación con El Pitazo dijeron que para que cualquiera de esas condiciones sean una realidad o tengan éxito es indispensable que Estados Unidos lo apoye, porque aunque la oposición ve al gobierno de Donald Trump como un aliado, en la práctica ha demostrado desde el 3 de enero que su interés primordial es el económico y por ello se entiende con Delcy Rodríguez a la que reconoció como la jefa de Estado encargada de Venezuela.
“El factor de intervención de los EE. UU. es crítico en la consecución de esa disposición a negociar que no existe de parte del régimen de los Rodriguez. No veo en este momento que al régimen interino le interese esa discusión”, aseveró Riera, quien es profesora adjunta de Ciencias Políticas, en la Universidad Estatal de Colorado y en el Valencia College, en Estados Unidos.
Gunson añadió que la oposición democrática venezolana en este momento no tiene incentivos que ofrecer para obligar al chavismo a negociar. Y aunque reconoce que el liderazgo de Machado es indiscutible desde que ganó las elecciones primarias de la Plataforma Unitaria Democrática en octubre de 2023 y encabeza las encuestas de opinión, es una debilidad que sea ella quien esté al frente de cualquier negociación.
A juicio del analista sénior de Crisis Group para la región andina desde el año 2015, hay varias razones para ello. La primera es que se encuentra fuera de Venezuela, sin fecha clara de retorno, algo que no está del todo en sus manos, sino que depende de Estados Unidos y el interinato. Ella misma en España en las últimas semanas reconoció que coordinaba con la Casa Blanca su retorno seguro al país.
También mencionó que desde el chavismo hay un rotundo rechazo al papel de Machado, a quien han denostado hasta el cansancio, críticas que con lo sucedido después del 3 de enero con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores no ha cesado, por el contrario continúan en su narrativa de responsabilizarla por esa extracción.
Riera también señala que bajo la actual conducción del país, la composición de un nuevo CNE no es algo que los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez busquen ni quieren o desean.
“Es muy difícil que bajo la actual configuración del régimen interino de los Rodríguez, éstos hagan algún esfuerzo para facilitar la transición democrática. Un aspecto clave es la configuración del CNE y lo que uno pudiera esperar es que sin la presión del gran decisor (Trump), ellos no van a crear las condiciones necesarias para unas elecciones libres y transparentes”.
Por ello insistió en cuán interesada está la Casa Blanca en validar las exigencias opositoras. “¿Le interesa a la administración de Trump ese proceso? Recordemos que bajo su administración no hubo mucha confianza en esas conversaciones. Si el gobierno de Trump no se involucra en este proceso, veo muy difícil que haya alguna posibilidad de acuerdo”, lamentó.
Por ahora habrá que esperar las reacciones y siguientes pasos de la oposición en la defensa del papel de trabajo que entregaron, después de las dos largas reuniones de los dirigentes de los partidos y organizaciones de oposición con María Corina Machado en Panamá. También hay que recalcar que entre las fuerzas políticas de oposición y chavismo, solo habrá negociación si Estados Unidos lo promueve.
Caracas / El Pitazo


