
Al menos 14 personas privadas de libertad murieron bajo custodia del Estado venezolano entre abril y los primeros días de mayo de 2026, de acuerdo con cifras documentadas por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), organización que alertó sobre el agravamiento de la crisis penitenciaria en el país.
La víctima más reciente fue Leonel Enrique Rodríguez Ramos, quien permanecía recluido en la Comunidad Penitenciaria Fénix, en el estado Lara. Rodríguez Ramos falleció el pasado 10 de mayo luego de presentar un paro respiratorio, según las denuncias difundidas por organizaciones defensoras de derechos humanos.
A este caso se sumó la muerte del exconcejal José Manuel Nazareth García Sabino, ocurrida dentro de los calabozos de la Policía Municipal de Anaco, en el estado Anzoátegui. Inicialmente, las autoridades manejaron el hecho como un presunto suicidio. Sin embargo, la necropsia posterior determinó que García Sabino murió por asfixia mecánica, motivo por el cual las investigaciones pasaron a tratar el caso como homicidio.
El OVP documentó desde abril varias muertes dentro del sistema penitenciario venezolano. Entre las víctimas figuran José Espinales, recluido también en Fénix y fallecido tras permanecer más de cinco meses hospitalizado por problemas respiratorios; Francisco Segundo Ojeda, detenido en el Centro de Reclusión Penitenciario Judicial 26 de Julio; Antonio José Manzano, en la antigua cárcel de El Marite; Yelamo Zárraga José Ramón, en Tocuyito; Rosqui Norberto Escalona, en Uribana; Deivi Enrique García, en Rodeo IV; y Ovidio José Madriz Mendoza, en Rodeo III.
A estas cifras también se agregan las cinco muertes registradas en Yare III durante un hecho que las autoridades calificaron como un presunto motín. Familiares de los internos denunciaron posteriormente heridas por arma de fuego en varios de los cuerpos.
El Observatorio Venezolano de Prisiones aseguró que muchas familias deben cubrir gastos médicos, medicamentos, alimentos e insumos básicos que el sistema penitenciario debería garantizar. Además, denunció que numerosos presos mueren lejos de sus estados de origen, situación que agrava el sufrimiento de sus familiares.
La organización advirtió que la crisis penitenciaria venezolana continúa profundizándose debido al hacinamiento, los traslados arbitrarios, la falta de atención médica y la ausencia de controles efectivos dentro de las cárceles y calabozos policiales.
Caracas / El Pitazo


