
Sectores ciudadanos de Cumaná, en el estado Sucre, se atribuyeron la paralización y demolición de la obra que se ejecutaba en los márgenes del río Manzanares, conocida como el bulevar de las flores, y que de acuerdo a la evaluación de expertos en materia urbanística incumplía normas y carecía de un proyecto claro.
A finales de esta semana, la Alcaldía de Sucre, comenzó la demolición de los trabajos que se estaban haciendo en el lugar.
El periodista Luis Carvajal, quien denunció la obra a través del medio digital Turimiquire.net, dijo que los trabajos “ranchificaban”, las orillas del Manzanares, en la zona céntrica de la ciudad, por lo que exigían como sociedad civil, a la alcaldía, sus organismos y la cámara municipal, que tienen que ver con el ordenamiento urbano, que revisaran la situación.
“Se estaba cometiendo un exabrupto urbanístico y se estaba poniendo en riesgo a la ciudadanía, y la exigencia de la paralización de la obra iba en protección, de un símbolo de la ciudad como es el río Manzanares”.
Carvajal precisó que se anunció la construcción del paseo y de un centro comercial, en una reunión con la Cámara Inmobiliaria, Colegio de Ingenieros y otros entes del área, en la cual se presentó un proyecto, que después se corroboró que no fue aprobado por la cámara municipal.
Concluyó que el plan era una improvisación, que afectaría el flujo vehicular por la zona céntrica y representaba un problema por la cercanía de una subestación eléctrica. Además, la obra afectaba la visual del Manzanares, del Museo Ayacucho, las paradas, el tránsito, el transporte, y las obras que hay alrededor de ese sector cumanés. “Generaba un caos que rompía con la normativa de la ordenación urbana”.
Agregó que hubo presión de la sociedad civil sobre la obra, con encuestas a través de redes sociales, que comenzó a exigir el proyecto y sus correspondientes estudios y un movimiento de la opinión pública.
“Nos sentimos complacidos que se esté derribando una supuesta obra, que lejos de adecentar el crecimiento y progreso de la ciudad, lo que iba a hacer era afearlo, porque era una ranchificación. Hubo una decisión producto de la presión social”, concluyó.
De parte del gobierno municipal no ha habido un pronunciamiento sobre la decisión o sobre una posible reformulación de la obra, cuyas bases fueron cuestionadas por el Colegio de Ingenieros y otros entes gremiales.
Sucre / Corresponsalía


