
Yanín Pernía, detenida desde 2018 por su presunta vinculación al caso de atentado con drones contra Nicolás Maduro, fue excarcelada la tarde de este viernes.
La joven permanecía recluída en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), en Los Teques, tras ser sentenciada a 30 años de prisión.
Su caso estuvo enmarcado en múltiples denuncias por desaparición forzada, torturas y retardo procesal.
Mientras estuvo recluída, organizaciones denunciaron que fue sometida a tratos crueles y agresiones como golpes, electrocución, asfixia, ahogamiento y aplastamiento de las uñas. En el pasado mes de mayo, familiares denunciaron que fue víctima de violencia sexual.
"Zoraida González Rico, madre de José Miguel y suegra de Yanin, no denunció antes por temor. Sin embargo, hoy se ha llenado de valentía para contar que su nuera fue víctima de violencia sexual durante su detención en la DGCIM -Dirección de Contrainteligencia Militar-, donde la amarraron en ropa interior y le pasaron las armas por sus partes íntimas", expresó el informe del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).
Así como el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), el OVP solicitó al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo abrir una investigación, para determinar responsabilidades del caso.
Yanín Pernía fue detenida el 4 de agosto de 2018, tras el atentado con drones contra Nicolás Maduro, que tuvo lugar en la avenida Bolívar de Caracas, mientras se realizaba un acto conmemorativo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
La joven fue privada de libertad junto a su pareja, José Miguel Estrada González, en el punto de control militar de Masparro, ubicado en el kilómetro 25 de la autopista José Antonio Páez, en el estado Barinas.
Caracas / Redacción web


