
Piedad y seriedad. Esas son las dos súplicas que hacen los habitantes de la población de Santa Rosa, en el municipio Freites del estado Anzoátegui, a las autoridades municipales, al gobierno regional y a la Hidrológica Venezolana (Hidroven) en medio de la incertidumbre que viven desde hace casi un año debido a la falta de agua.
Según relataron los vecinos durante una protesta pacífica realizada en horas de la tarde del miércoles, 23 de septiembre, el servicio estuvo intermitente entre los meses de octubre y diciembre de 2025. Y fue en febrero de este año cuando se quedaron sin una gota de agua porque el único acuífero que los abastecía resultó inactivo.
"Les hacemos un llamado a las autoridades para que vengan y nos expliquen qué está pasando. Ya tenemos casi un año sin agua. Esperamos tres meses para la perforación de un pozo y ahora resulta que se derrumbó. Estamos pidiendo que esta nueva perforación sea rápido porque ya no aguantamos más. No podemos seguir pagando el tambor de agua en un dólar", expresó Aranza Bolívar.
Cronología de un colapso
Los vecinos relataron que han tenido mucha paciencia para afrontar la crisis hídrica en el pueblo, pues desde el primer momento comprendieron que la solución no surgiría de un día para otro, pero enfatizaron que les resulta desesperante la falta de información oficial sobre el problema y es por eso que piden seriedad en cuanto al plazo de ejecución del nuevo pozo.
Dijeron que hace 11 meses uno de los acuíferos que abastece a la población tuvo una avería y fue desincorporado porque el agua salía turbia. Allí comenzaron las fallas y la intermitencia en el suministro. A mediados de febrero dejaron de recibir agua y hasta el día de hoy la situación no ha cambiado.
En abril, el gobierno municipal les informó que se aprobó un proyecto para la perforación de un nuevo acuífero y el 11 de junio la alcaldía dio a conocer a través de sus cuentas en las redes sociales que iniciaron las labores. Según los datos suministrados, "la intervención contempla una perforación de 140 metros de profundidad".
Las esperanzas de los residentes se desvanecieron a principios de septiembre, cuando se enteraron que desde el lunes, 31 de agosto, "se presentó una eventualidad operativa por el colapso de las paredes y el aprisionamiento de la sarta de perforación".
Ante este escenario, piden a las autoridades que informen oportunamente sobre el estatus de la obra y que se agilicen las labores en vista de la urgencia de toda la población.
Peticiones
"Nos vemos afectados porque el tambor vale un dólar. En mi caso gasto cinco dólares semanales. Algunos podemos comprar, pero hay personas que a veces no tienen ni un dólar. Es un clamor del pueblo y necesitamos seriedad porque nos dicen: mañana si, mañana no", dijo Amílcar Natera.
María Bastardo también manifestó la urgente necesidad de contar con agua en los hogares y destacó que la situación también afecta emocionalmente a los vecinos.
"No sabemos en realidad qué es lo que está pasando y la necesidad nos ahoga, nos causa ansiedad, angustia y desesperación en cada una de nuestras familias. Necesitamos la respuesta sobre esta situación", expresó.
Otra de las afectadas que se pronunció fue Yusanny Hernández, quien pidió a las autoridades que atiendan el llamado urgente de la población suplicando piedad.
"A las autoridades de Hidroven, por favor, tengan piedad. Hay gente que no tiene para comprar un tambor de agua. Tengan piedad con la población de Santa Rosa, con los más vulnerables, con los enfermos. Trajeron un cisterna y no se vio más. Tengan piedad y tengan seriedad. Esto es insostenible", dijo.
Santa Rosa / Danela Luces


