
El viceministro para Comunicación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, Rander Peña, indicó que recientemente se realizó una inspección para evaluar el estado de la embajada y de las oficinas consulares de Venezuela en territorio estadounidense. Según dijo, el diagnóstico determinó que las instalaciones requieren diversos arreglos estructurales debido a daños ocasionados durante los años en que las sedes estuvieron sin operación regular.
Peña explicó en el canal del Estado Venezolana de Televisión que la revisión busca iniciar un proceso de recuperación de las propiedades diplomáticas venezolanas en Estados Unidos. El funcionario atribuyó los daños a acciones que calificó como vandálicas y aseguró que estas afectaron el patrimonio nacional ubicado en el exterior.
El representante de la Cancillería afirmó que la administración de Nicolás Maduro prioriza ahora la rehabilitación de estos espacios para devolverles «su dignidad institucional» y garantizar que puedan prestar servicios con estándares adecuados de atención diplomática y consular.
Peña también señaló que la normalización de las relaciones diplomáticas permitirá avanzar en la recuperación y reapertura gradual de las sedes, con el objetivo de restablecer la atención jurídica y consular a los venezolanos residentes en Estados Unidos.
Antes de la ruptura diplomática entre ambos países en 2019, Venezuela contaba en Estados Unidos con una embajada en Washington D.C. y al menos seis consulados generales ubicados en Nueva York, Miami, Houston, Chicago, Boston y Nueva Orleans.
Estados Unidos y Venezuela acordaron restablecer formalmente sus relaciones diplomáticas y consulares, suspendidas desde 2019, este jueves, tras el giro político abierto en Caracas después de la captura de Nicolás Maduro. El anuncio fue confirmado por el Departamento de Estado y luego por el gobierno venezolano.
«Estados Unidos y las autoridades interinas de Venezuela han acordado restablecer relaciones diplomáticas y consulares. Este paso facilitará nuestros esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela», señala el comunicado difundido por Washington. Agrega que «nuestra colaboración se centra en ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente».
El anuncio se conoció tras la visita de dos días a Caracas del secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, quien sostuvo reuniones con autoridades venezolanas y representantes del sector energético y minero. Durante su estancia, Burgum expresó optimismo sobre el avance de la cooperación bilateral y sobre las oportunidades económicas que podrían abrirse en el país; y participó en la firma de convenios millonarios para venta de oro a su país y otros acuerdos en materia petrolera.
La embajada de Estados Unidos en Caracas opera desde finales de enero, cuando llegó al país la encargada de negocios Laura Dogu. Del lado venezolano, el Ejecutivo designó a Félix Plasencia como representante diplomático.
El ministro de Interior Diosdado Cabello había dicho en enero que reabrir embajadas serviría para «proteger» y asistir a Nicolás Maduro y Cilia Flores, detenidos en Nueva York, pero sus nombres no han sido mencionados en esta oportunidad.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países se interrumpieron en 2019, cuando el gobierno estadounidense reconoció al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. En respuesta, Nicolás Maduro anunció la ruptura de los vínculos con Washington y ordenó el cierre de las sedes diplomáticas.


