
Los habitantes del sector Portugal Arriba de Barcelona ya no encuentran qué hacer para protegerse de los olores putrefactos que emanan de las cloacas, las cuales están desbordadas desde hace más de seis meses.
Jesús Cordeles trabaja con soldaduras frente a su casa y manifiesta que debe permanecer con el tapaboca puesto para aguantar el hedor. Pero, asegura que a veces “el olor a cloacas traspasa las mascarillas”.
“Cuando cae una lluviecita o pasan los carros, ese olor se alborota y hay que meterse para que no le afecte. En realidad tenemos ese problema a toda hora. Llevamos más de seis meses".
Josefa Zapata señaló que sus días transcurren estornudando porque la fetidez de las aguas repercute en las patologías respiratorias que padece.
Agregó que los baños de varias casas se encuentran colapsados a raíz de este problema, por lo que exhorta a la Alcaldía del municipio Simón Bolívar, a la Corporación del estado Anzoátegui y la Gobernación para que aporten soluciones.
“Hemos visto que se meten a otras comunidades para limpiar, arreglar las calles, alumbrar y echar asfalto, pero aquí no pasa nadie, nosotros atravesamos estos males solos”, comentó.
Los vecinos expresaron que la información que le ha dado la gestión de servicios públicos de la municipalidad es que se dañó una pieza en la estación de bombeo de aguas servidas y por eso no se ha podido arreglar el problema.
Debido a que el asfaltado empezaba a hundirse por las aguas y la circulación de los vehículos, los habitantes de Portugal Arriba tuvieron que atravesar troncos para cerrar el paso.
Barcelona / Milena Pérez


