
Las primeras lluvias registradas en la zona han comenzado a impactar el sistema de distribución de agua en Cumaná, capital del estado Sucre, debido al aumento de la turbidez del río Manzanares, principal fuente de captación para el servicio.
La situación ha generado nuevas limitaciones en el proceso de potabilización, obligando a las autoridades a tomar medidas para evitar que el líquido llegue a los hogares en condiciones inadecuadas.
El director general de la alcaldía de Cumaná, Neptalí Rodríguez, explicó que la alta carga de sedimentos y partículas en el agua ha dificultado su tratamiento en la planta potabilizadora, lo que ha llevado a disminuir la operatividad del sistema.
“Para evitar distribuir un líquido con una coloración atípica, se ha optado por reducir el número de bombas en funcionamiento. El agua presenta altos niveles de turbidez, con partículas y micropartículas provenientes del caudal”, indicó.
Precisó que bajo el esquema de distribución conocido como “llaveo”, el servicio está llegando aproximadamente a 60% de las comunidades.
Este escenario se suma a la crisis hídrica que enfrenta la ciudad desde febrero, tras el colapso del túnel trasvase del sistema Turimiquire, que alteró el suministro regular en los municipios Sucre, Bolívar y Cruz Salmerón Acosta.
La combinación de factores mantiene a gran parte de la población con un acceso limitado al agua potable, mientras continúan las labores para estabilizar el sistema.
Cumaná / Lino Castañeda


