
Comunidades de El Tigre, municipio Simón Rodríguez del estado Anzoátegui, ven pasar sus días signados por los constantes apagones y el sofocante calor extremo que se registra en la zona.
Los ciudadanos afectados han alzado sus voces en reiteradas oportunidades para exponer que los cortes de energía tienen una frecuencia diaria de tres a seis horas en distintos sectores, como Pueblo Nuevo Norte y Sur, Paraíso, Urbanística 2.000, Ciudad Jardín, San José, Paraíso, Nueva República, Inavi y Los Rosales; además de varias urbanizaciones de la localidad.
El horario de interrupción generalmente se inicia a partir del mediodía, cuando aumenta el impacto de los rayos solares, lo cual deja deja a los tigrenses sin recursos para sobrevivir a las altas temperaturas.
Para Kike Ojeda, habitante del sector 25 de Mayo, lidiar con estas situaciones es una completa "tortura", que atenta contra el buen vivir.
"Ya estamos cansados de reclamar, qué más hay que hacer. Nos quitan la luz justo cuando más la necesitamos. Qué se supone que debemos hacer cuando hay calor excesivo pero no podemos contar ni con un ventilador porque no hay energía", protestó Ojeda.
Relató que en donde reside es habitual que la luz se vaya por la noche y regrese casi al amanecer, lo que imposibilita que las personas puedan completar sus horas de sueño.

"Cómo duermes así, a oscuras y con calor. Esto es una locura", expresó el vecino.
Audelina Muñoz, residente del sector Pueblo Nuevo Sur, manifestó sentirse frustrada e irrespetada como ser humano, al no gozar de servicios públicos eficientes.
"Es triste ver que tenemos años así. Pero más triste es ver que esto se agrava. Estar sin luz todos los días nos afecta demasiado (…) siento impotencia porque no nos lo merecemos", aseveró.
Kike Ojeda comentó que su lugar de empleo tampoco escapa de los apagones y se vuelve doble peso el culminar una jornada laboral a oscuras para luego llegar a casa y encontrarse el mismo panorama.
"No es suficiente con que trabajes a medias porque te cortaron la luz, sino que además llegas a tu casa queriendo relajarte y resulta que es el mismo caos", manifestó.

La inestabilidad eléctrica también envuelve a las redes de agua potable, que quedan desconectadas y dejan sim suministro hídrico a sectores, como 12 de Marzo y San Francisco de Asís.
Los tigrenses ya no piden una mejoría para estos sistemas esenciales, que suman años de fallas. Ahora claman por una transparencia en el plan de racionamiento, que les advierta cuándo los servicios no estarán disponibles.
El Tigre / Damary Díaz


