miércoles
, 14 de octubre de 2026
El Tiempo Informando al Pueblo Oriental

“Siempre hemos vivido en el charco” abandono institucional condena a comunidades rurales ante eventos climáticos 

octubre 13, 2026
Vecinos de La Resistencia piden que los apoyen con la restructuración de sus viviendas / Fotos: Gloriaestefanía Maestre

La fragilidad urbana y la ausencia de protocolos de prevención, son más provenientes ante las temporadas de lluvias y el paso de ondas tropicales en territorio venezolano. En el barrio La Resistencia, sector el Muro del municipio Simón Bolívar, cerca del río Neverí, los vecinos sienten temor ante la crecida del cauce. Además de los problemas derivados de eventos climáticos, los habitantes enfrentan estados críticos de servicios básicos, como la luz y el suministro de agua. 

“Cuando el río se mete (...) las personas sacan lo poco que tienen para que el agua no les afecte en sus cosas (...) pero igualito se vuelven a meter cuando río baja porque no van a dejar de vivir en sus casas para irse a un refugio”, comenta Lírida Suárez, habitante del sector. 

Suárez recuerda eventos pasados donde el desbordamiento del río Neverí provocó inundaciones en el barrio. En una ocasión, relata Suárez, la mayoría de los vecinos fueron trasladados a un refugio pero, después de un tiempo, volvieron a sus viviendas. 

“Vi que los trajo un autobús (...), se regresaron porque en el refugio vivían muy mal. Les prometieron viviendas, la cual nunca se cumplió. Aquí, solución no hay”, afirma Suárez.

Los vecinos de las comunidades, también tienen que convivir  con los sedimentos que trae el río, provocando la proliferación de zancudos y enfermedades, además del hedor que emana de sus aguas.

“Siempre hemos vivido en el charco porque eso siempre se ha inundado, las casas se nos llenan de agua y hemos pedido ayuda -afirma Yamileth Rondón, residente de la comunidad de Valle encantado- cuando el río se mete, es que llega la gente y de ahí, no llegan más”. 

El sobrellevar los estragos de las inundaciones, también implica que los vecinos soliciten ayuda a autoridades para alguna respuesta. Alfredo Figuera, un padre soltero y trabajador en seguridad, tiene cuatro años esperando ayuda para reconstruir su casa de barro y bahareque. 

Según relata Figuera, los bomberos de Barcelona le pidieron escribir un informe sobre los daños que tiene su vivienda, para luego ser remitido a la alcaldía. 

“Yo fui a dar a un refugio con mis tres niños por 22 días, cuando volví, ya había perdido parte de mis artículos (...), trato lo posible de acomodar para que no se caiga porque la casa realmente está afectada. No tengo nevera ni lavadora y lo que trabajo no me da para comprarlo”, afirma Figuera. 

En comunidades aledañas al río, donde los habitantes construyen rellenos de concreto para cuidar sus pertenencias, siguen esperando asistencia a largo plazo y respuestas oportunas ante el temor que representa vivir a las riberas del río Neverí.

Barcelona / Gloriaestefanía

 ET 

 PUBLICIDAD

 ET 

 ÚLTIMAS NOTICIAS

El Tiempo crossmenu linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram