
Palabras como «atajaperros», «guayoyo» y «vergación», habituales en las conversaciones de los venezolanos, ahora forman parte del Diccionario de la Lengua Española (DLE), luego de que la Real Academia Española (RAE) aprobara su incorporación junto con otros 78 términos propios del habla nacional.
La información fue dada a conocer por el escritor y lingüista Luis Barrera Linares, miembro de la Academia Venezolana de la Lengua (AVL) y de la RAE, quien explicó que el reconocimiento fue posible después de más de una década de investigación y recopilación de documentos que permitieran comprobar el uso de estas expresiones en el país.
El trabajo estuvo a cargo de la Comisión de Lexicografía de la Academia Venezolana de la Lengua, que logró incorporar un total de 81 venezolanismos y 126 gentilicios correspondientes a distintas ciudades venezolanas.
Entre las nuevas palabras figura «atajaperros», utilizada para describir una discusión acalorada, una pelea o un alboroto. También se encuentra «antiparabólico», que hace referencia a alguien que muestra indiferencia ante determinadas situaciones, y «hablapaja», expresión empleada para identificar a una persona que habla sin fundamento.
Por su parte, «vergación», característica del habla zuliana, quedó registrada como una interjección para manifestar sorpresa, protesta, disgusto o rechazo. Mientras que «guayoyo» identifica una preparación de café tradicionalmente consumida en Venezuela.
La lista también incluye expresiones como «sifrino», «sifrina», «mandoca», «matraquear», «pelabolas», «jalamecate», «coñaza», «enchinchorrarse», «frasquitera» y «chocancia», entre otras.
La actualización del diccionario contempla además gentilicios como acarigüeño, zaraceño, anaquense, altagraciano, barbarense, baruteño, boconés y calaboceño, que permiten identificar a los habitantes de diferentes localidades del territorio nacional.
La incorporación de estas expresiones representa un reconocimiento a las particularidades del español hablado en Venezuela y a la diversidad lingüística de sus regiones. El registro también permite documentar palabras que, aunque forman parte de la cotidianidad de los venezolanos, no habían sido incluidas hasta ahora en esta edición del repertorio académico.
Puerto La Cruz / Redacción web


