
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó este martes el traslado de 20 presos que estaban recluidos en cárceles de Barranquilla a otros establecimientos penitenciarios del país en un intento de controlar la criminalidad.
"Por orden mía directamente, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) está poniendo fin a las zonas de confort de quienes pretenden seguir delinquiendo desde las cárceles", afirmó el mandatario en sus redes sociales.
De los 20 presos trasladados, diez se encontraban en estaciones de Policía y otros diez en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal de Barranquilla, según detalló De la Espriella.
Entre los trasladados están Rodrigo Javier Pantoja Linero, alias El Gamo, y Erick Fabián Molina Mendoza, señalados como integrantes de la banda Los Pepes; Brayan Camilo Lobo Guerrero, alias El Lobo o Comandante Gabino; Fabio Andrés Diazgranados Pallares, alias Caballo, y Adrián Hernán Guerrero Peña, alias El Miquito, de Los Costeños, así como otros siete que no identificó con ninguna banda.
Los traslados se realizarán bajo "rigurosas, máximas y extremas medidas de seguridad", con apoyo de las autoridades, para evitar fugas, rescates o atentados, explicó el presidente.
Una vez lleguen a Bogotá, los 20 presos serán distribuidos durante los siguientes quince días en distintos establecimientos penitenciarios del país, de acuerdo con las decisiones de seguridad que adopte el Inpec.
La medida se produce un día después de que De la Espriella anunciara una estrategia integral de seguridad para Barranquilla, que incluye el refuerzo de los operativos contra el crimen organizado y la lucha contra la extorsión.
La violencia ha aumentado este año en Barranquilla y su área metropolitana, donde según datos del Instituto de Medicina legal, durante 2025 hubo 725 homicidios, mientras que en lo que va de 2026 la cifra asciende a 738.
"Desde las cárceles no se extorsiona, no se amenaza ni se dirige el crimen. Las cárceles de Colombia las controla el Estado, no los delincuentes", afirmó el presidente, quien añadió que con los traslados se terminan "los privilegios y la alcahuetería con el crimen".
El Gobierno ya había ordenado el traslado de 103 presos considerados de alta peligrosidad el pasado 7 de agosto, el mismo día de la investidura de De la Espriella.
Bogotá / EFE


